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jueves, 7 de julio de 2011

♥¡Levántate y Lucha!♥.........Juan 3:16


¡Levántate y Lucha!



Sé que a veces quisieras rendirte, se que a veces piensas que no podrás, que todo está perdido y que sobre todo las fuerzas se te han terminado.


Te he visto llorar cuando te has sentido incapaz, he visto pensativo los últimos días, he visto como has querido disimular que te sientes mal en muchas ocasiones.


Sé que a veces ríes mientras quieres llorar, se que tratas de cuidar tu imagen porque no quieres que los demás dejen de verte como esa persona fuerte que eres.


Sé que tienes muchos conflictos internos, se que a veces piensas que no cumpliré mi promesa, se que a veces piensas que me he alejado de ti y en muchas ocasiones crees que por tus errores no mereces que te conteste.


Yo conozco todo de ti, se quién eres, conozco tu corazón sincero, se que muchas veces quisieras ser más fuerte, pero cedes, se que muchas veces quisieras agradarme, pero fallas en el intento. Te he visto cuando fallas, veo la angustia que hay en tu corazón por haber hecho lo contrario, se lo arrepentido que estas y sobre todo sé que me amas con todo tu corazón.



Yo lo sé todo, porque morí por ti, porque vivo en ti, porque eres mío, porque a donde vayas te acompaño, y en tus momentos de tristeza y soledad, he estado sentado junto a ti.


Sé que en muchas ocasiones te has olvidado de mí, has pasado en algunos momentos de tu vida sin comunicarte conmigo, pero aun así, yo te sigo amando porque mi amor por ti es eterno. Yo te espero cada mañana al despertar, te acompaño en tu diario andar, te cuido, te protejo y cada noche estoy ansioso por escucharte hablarme y aunque a veces el cansancio o el stress del día te ganan la partida, estoy allí para cuidar tus sueños y darte el descanso que necesitas, soy Fiel a ti, porque te lo prometí, nunca te he dejado ni lo hare, por favor, no me dejes tu, quiero que me acompañes por toda la eternidad, quiero escucharte hablarme con esa sinceridad que lo sabes hacer.


Anhelo oírte cantar, me fascina oír tu voz sincera; cuando esas lagrimas de gozo salen de tus ojos son mi alimento, puedo verte feliz verdaderamente cuando te rindes a mí, esos momentos íntimos que hemos pasado son los mejores que seguramente has vivido, y en cada uno de ellos te he recordado lo mucho que te amo y lo mucho que estaré siempre contigo.


¡Vamos! No te rindas ahora, yo he prometido estar contigo siempre, no te dejare, ni te desamparare, ¡Levántate! Vuelve a comenzar, porque yo te mostrare cosas grandes y maravillosas que aun no has visto, solo sigue luchando, jamás creas que estas solo, ni mucho menos que te abandonare, Yo jamás te dejare.


Hoy solo quería recordarte lo valioso y valiosa que eres para mi, ¿Te sorprende?, ¿Por qué? Solo quiero mostrarte que no me he olvidado de ti, que para mi eres mi especial tesoro, la niña de mis ojos, te veo y sonrío, porque veo en ti lo que tú no puedes ver aun, lo que tengo preparado para ti es algo más maravilloso de lo que en algún momento pensaste, porque te amo, porque vales mi sangre.


Yo solo quiero pedirte que te levantes y luches, no te des por vencido, no te rindas, que las presiones de la vida no te derroten, que las circunstancias que estas pasando no te desanimen, si me tienes a mí de tu lado, entonces ¡Vamos a vencer!, tu eres victorioso en mí, porque yo te he dado la victoria, no le temas al mundo, porque Yo ya lo he vencido.


¡Levántate y Lucha!, muéstrame que me amas luchando, yo estaré allí para sostener tus brazos, para darle fuerza a tus piernas para no dejarte caer, para respaldarte en la batalla, solamente ¡Levántate y Lucha!


Tranquilo, tranquila, solo déjame abrazarte, déjame hacerte sentir que soy Yo quien está a tu lado en este momento, quiero que sientas lo mucho que te amo y lo mucho que estoy dispuesto a hacer en ti, si me lo permites.


Déjame acariciar tu cabello, déjame recostar tu cabeza en mi hombro, déjame cubrirte en un abrazo, besarte la frente, verte a los ojos y decirte: “No te voy a dejar nunca”.


Te amo y siempre estaré allí a tu lado

Con el amor más puro que pudiera existir

Jesucristo

sábado, 25 de junio de 2011

♥No importa quien sea, háblale de Jesús♥ ......San Lucas 19: 40


No importa quien sea, háblale de Jesús

San Lucas 19: 40



“Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían”.


La entrada de Jesús a Jerusalén era tal y como se había profetizado, la gente estaba feliz de ver como el Hijo de Dios venia a ellos, daban grades voces declarando bendito a Jesús, sin duda la gente no podía callar porque los mismos hechos hablaban de Jesús.

Los fariseos no contentos por estos gritos y exclamaciones le pidieron a Jesús que callara a sus discípulos, como diciendo: “no permitas estas herejías”, pero Jesús como siempre sabiamente les contesto: “Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían”, como diciendo: “esto no se puede callar, pues es la verdad”.

La semana pasada experimente dos momentos muy lindos en donde pude hablar personalmente de Cristo a personas que no son cristianas.

Quiero compartirte una de esas experiencias:

Estaba en mi casa junto a mi esposa Yamita y mi hijo Uziel cuando a eso de las ocho de la noche tocaron la puerta, no acostumbramos a tener visitas a esa hora, pero sorprendidos por los toques abrí la puerta y me encontré con dos personas con Biblia en su mano, una de ellas de unos 38 años y otra quizá de unos 19 años, realmente me sorprendió la hora en la que andaban predicando. Da la casualidad que yo vivo detrás de una Iglesia Cristiana, por lo que me imagine que de esa Iglesia andaban invitando o predicando, entonces la señora me dice: “queremos compartirle un versículo bíblico”, me invadió la curiosidad y le pregunte: “¿En que Iglesia se congregan?”, ella me dijo: “Somos testigos de Jehová”, la verdad me sorprendió la disposición que tenían de andar a esas horas de la noche tocando puertas cosa que tendríamos que imitar y mejorar, pero no es ese el punto.

Bueno la mayoría de nosotros cuando un testigo de Jehová toca la puerta nos paramos a escuchar todo lo que tiene que decir hasta que se vaya, quizá por respeto, quizá no por entrar en contienda o quizá porque es un conocido suyo, bueno hasta esta vez siempre los había escuchado, pero nunca había compartido ni comparto su doctrina, entonces por un momento el Espíritu Santo de Dios me redarguyo y me hizo ver que el error que nosotros cometemos es el de quedarnos callados a esperar que terminen de hablar todo lo que tengan que hablar para luego despedirlos y me puso en el corazón que tenia que compartirles las verdades del evangelio y presentarles a Jesús como su único y suficiente Salvador. Ya te has de imaginar lo dicifil que seria, pero Dios me lo puso en el corazón y lo tenia que hacer, así que comencé.

Ellos tienen una doctrina muy equivocada sobre los aspectos bíblicos, por lo que serenamente y con amor comencé a quererlas reconvenir, claro esta que me base en versículos bíblicos los cuales les pedía que buscaran en su Biblia, por un momento parecía que el que había ido a visitarlas era yo y no ellas a mi, el Espíritu de Dios comenzó a darme palabras, a darme versículos y a dirigirme a sus doctrinas herradas para reconvenirlos, hubo un momento en donde ellas no tenían nada que decir, se miraban una a otra como diciéndose: “tiene razón de lo que dice”, mientras no tenían como refutar lo que con Palabra en mano les estaba explicando, mientras hablaba sentía como el Espíritu de Dios recorría mi cuerpo y como mis palabras dirigidas por el Señor estaban impactando sus vidas, era algo lindo ver como esas dos personas estaban reflexionando sobre su camino. Les presente el plan de salvación y les hice ver lo que se necesita para agradar a Dios, al final la semilla quedo sembrada y se que dará su fruto.

Lo que quiero decirte es que muchas veces estamos callando cuando es necesario que hablemos, muchas veces no le hablamos a nuestro vecino solo porque sabemos que es testigo de Jehová, mormón, católico o de otra religión. ¿No será que por eso necesitamos hablarles de Cristo y mostrarles el verdadero camino?, pero nosotros la misma pena o “respeto” a su religión nos esta evitando hablar lo que Jesús quiere que hablemos.

Hermanos, es hora de hablar de Cristo, su venida esta cerca, hemos recibido una gran comisión y muchas veces no la estamos realizando, otros quieren ir a predicar a cientos de países pero no son capaces ni de hablarle de Cristo a su familiar, entonces ¿Cómo iras a las naciones?

Es momento de pararnos firmes y comenzar a realizar lo que desde un principio tendríamos que hacer, HABLAR DE CRISTO, presentar el plan de salvación, hablar de sus maravillas y prodigios, demostrar con nuestro testimonio que Dios nos ha cambiado y que ahora somos nuevas criaturas.


¿Qué estas esperando para hablar de Cristo?, ¿Esperaras que una piedra hable por ti?

♥Cristo puede cambiar tu vida ♥.....1 Corintios 15:10


Cristo puede cambiar tu vida



“Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”.


1 Corintios 15:10


Desde joven sentí el llamado de Dios, mientras todos los jóvenes de mi época andan en fiestas y haciendo toda clase de locuras en el mundo, Dios me permitía cada sábado ganar almas para El en una reunión juvenil de la cual yo era el líder. Mi vida estaba consagrada a una sola cosa: SERVIR A MI DIOS.


Algunos de mis amigos no lo entendían, me decían como era posible que en lo mejor de mi juventud yo pudiera andar con una Biblia hablándoles de lo que Cristo podía hacer en la vida del ser humano y no con ellos haciendo toda clase de locuras sin sentido.


Ahí me di cuenta que ellos ya no eran mis amigos, que me habían dado la espalda al ver el cambio que Cristo había hecho en mi vida y que no aceptaban esa transformación, en pocas palabras ya no me aceptaban como uno más de ellos.


No me sentí incomodo porque ellos no me aceptaran, sino por el hecho de que sus ojos estaban segados para ver la VERDAD, la verdadera REALIDAD de sus vidas, que vivían sin ningún sentido y que tarde o temprano la factura habría que pagarla.


Más de una década después veo a algunos de ellos que me recriminaban y se burlaban de mi consumidos en vicios, con una vida truncada, sin haber terminado una carrera universitaria por andar en las corrientes de este mundo, sin una familia en donde sentirse amados porque sus vicios los llevaron a ello y creyendo que no necesitan todavía de Dios.


Les hable en muchas ocasiones de Cristo, los invite en innumerables veces, hice todo lo que estuvo a mi mano para que pudieran experimentar lo que yo experimente, pero el enemigo les segó el entendimiento para que no les resplandezca la luz.


En contra parte veo ahora mi vida y me doy cuenta que pude terminar una carrera, que tengo una familia que me ama, amigos que son más que amigos, que son mis hermanos, gente que a pesar que no me conoce personalmente pero siento que me quieren mucho, una vida estable en todo sentido y llego a la conclusión que las burlas y el desprecio que un día recibí de los que considere mis amigos, era el precio que tenía que pagar para un día ser diferente.


El recibir a Cristo en mi corazón ha sido la decisión más sabia que he tomado en mi vida y no solo eso, ha sido la decisión base que ha edificado lo que ahora es mi vida.


Hoy quiero invitarte a que tomes la decisión más importante de tu vida, esa decisión que llevara como objetivo ordenar tu vida, darle un sentido verdadero y que llenara de bendición todos los días de tu existir.


La Biblia dice en Romanos 10 9, 10 lo siguiente: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.


Hoy te invito a entregarle tu vida a Cristo, a pedirle que sea el Señor de tu vida y que a partir de hoy te pueda guiar en esta vida, si lo quieres hacer te invito a que hagas la siguiente oración:


“Señor Jesús, reconozco que soy pecador, creo que eres Dios y que moriste por mí en la cruz del calvario, así como que resucitaste al tercer día de entre los muertos, este día te pido que entres a mi corazón y que mores en el, te necesito, cámbiame, toma las riendas de mi vida y dale un verdadero sentido, a partir de este día quiero vivir para ti, quiero aprender a hacer tu voluntad y sobre todo servirte por toda mi vida, solo te pido que tomes el control de mi vida, te necesito Señor, has conmigo lo que bien te parezca. Amén”


Quiero decirte y a la vez dar fe de que Cristo cambia vidas, que Jesús transforma corazones y da un verdadero sentido de vida. Yo no sería lo que ahora soy si Cristo no hubiera tenido misericordia de mí y me hubiera aceptado en su redil.


La vida cristiana no es fácil, pero tampoco es difícil, basta con la determinación de corazón de tratar por todos los medios posibles de hacer la voluntad de Dios y lo demás el Señor lo hace, tu no necesitas cambiar, porque el cambio lo ira guiando el Señor a través del Espíritu Santo que ahora está en ti, solo déjate guiar por El, obedece sin reproches y veras como Dios hace de ti una obra preciosa e irreconocible.


Dios cambio mi vida y le dio un verdadero sentido, El puede hacer lo mismo por ti.

domingo, 19 de junio de 2011

♥El regreso del hijo Pródigo♥


El regreso del hijo pródigo


La parábola del padre que recobra a su hijo. Parábola que “ningún hombre se hubiera atrevido a inventar”. Esta parábola resume los diversos temas y mensajes del perdón del Evangelio. Es una radiografía de todo el proceso de la conversión.

Primer tiempo: El Pecado

“Un hombre tenía dos hijos”: Paternidad divina y... Ver más fraternidad humana. El mundo de la gracia esta construido sobre un esquema de familia: la paternidad de Dios y la fra ternidad de todos los hombres redimidos por Cristo.

“Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”: Ruptura con el padre y con los hermanos. Dentro del cuadro de familia cimentado sobre la gracia, el pecado supo ne una ruptura con el Padre y con los hermanos.

“Y el padre les repartió los bienes”: Respeto a la libertad. La conducta transigente del padre expresa la lógica de libertad con que Dios dirige a los hombres; no quieren ser esclavos sino hijos.

“Emigró a un país lejano”. El pecado es alejamiento de Dios. El pecado se completa a través de un doble movimiento: dar la espalda a Dios y volverse a las criaturas, entregándose al disfrute desordenado de las cosas de Dios en contra de Dios mismo.

“Derrochó todo lo suyo”. El pecado, ruina de los valores. El pecado reporta, como triste consecuencia, la quiebra y pérdida de valores espirituales y humanos. Así, retroce de a actitudes de animalidad.

Segundo tiempo: La Angustia

“Empezó él a pasar necesidad”: Experiencia de carencia y angustia producida por el pecado. El pecado provoca estados negativos de vacío y penuria que pueden causar reacciones saludables a la reconquista de los valores perdidos.

“Tanto le insistió a un habitante de aquel país, que lo mandó a sus campos...”:
Evasión y búsqueda de alternativas de Dios. El primer efecto del estado de angustia producido por el pecado puede ser embarcarse hacia nuevas lejanías y buscar sucedáneos del bien infinito que se ha perdido (alienaciones).

“... a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenar el estómago de algarrobas”:
Esclavitud y abyección. El pecado termina en la esclavitud: “El que peca se hace esclavo del pecado” (Juan 8,34).

“Y nadie le daba de comer”: El pecado aísla, vacío y soledad. Por mucho que se engañe con sus evasiones, no puede el hombre recibir de los sucedáneos de Dios lo que solo Dios puede darle. El alejamiento de Dios conduce a la nada y al hambre total.

“Recapacitando entonces ,..“: De la angustia a la reflexión. A través de las expe riencias negativas derivadas del pecado, el Padre ha ido preparando el retorno del hijo rebelde.

Tercer tiempo: La Conversión

“Yo aquí me muero de hambre”: Ansia de Dios, comienzo de conversión. En el reconocimiento de la propia miseria hay una ansia oculta de Dios que puede llevar a la conversión. Esta no es aún perfecta. Es solo una disposición, que se llama atrición. El pecador está todavía metido en sí mismo. Pero al menos ha comenzado el proceso de conversión.

“Me pondré en camino a donde está a mi padre”: Hacia una mejor conversión. El proceso de conversión sigue su curso. No sólo se contempla la propia miseria, se des cubre a aquél que puede remediarla.


“Le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti”: La conversión completa. El pecador rompe definitivamente el cerco del yo y se abre a la otra persona: el Tú de Dios. Ya no mira cuánto de deshonroso y negativo ha producido el pecado dentro de él mismo, sino la ofensa hecha a Dios y la ruptura de una relaCión de amor con El.

“Ya no merezco llamarme hijo, trátame como a uno de tus jornaleros”: La satisfacción por el pecado. Cuando la conversión es verdadera, busca dar una satisfac ción por el pecado cometido. No se quiere ya salvar los privilegios del hijo, sino reparar el daño producido.

“Entonces partió y volvió a la casa de su padre”: Pone en ejecución su conversión. Todo se había desarrollado hasta ahora en el plano de la intención. Ahora se pone en obra la decisión tomada.

Cuarto tiempo: El Encuentro

“Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió”: Dios nos amó primero. El corazón de Dios, que es siempre el primero en amar, no cambia ante al pe cado del hombre: permanece siempre abierto a la misericordia.

“Y echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo”: Encuentro de Dios y el pecador. La conversión es un reencuentro vivo con una persona viva, es un gesto amoroso de Dios que busca al pecador, le “da el beso de salvación”.

“Su hijo le dijo: Padre, he pecado”: La confesión del pecado. La conversión ver dadera necesita el reconocimiento del pecado, la manifestación del mismo y el rechazo del pecado. El sacramento de la penitencia es el término de la conversión, y responde a la lógica y a la psicología de la conversión.

“El padre dijo a sus servidores”: Dios y sus ministros. Podemos ver aquí la media ción de la Iglesia y en ella la de sus ministros, para que en una acogida fraterna, hagan sensible y tangible el perdón concedido.

“Sacad en seguida el mejor traje, y vestidlo". La vestidura de la gracia. La alusión a la ropa representa la transformación obrada por la gracia de Dios en la conver sión del pecador.

Quinto tiempo: La Reconciliación

“El hermano mayor ... se indignó y se negaba a entrar”: Incapacidad humana para perdonar. Los hombres no disponemos de tanta capacidad para perdonar como Dios. El orgullo, la envidia y el egoísmo nos cierran el corazón.

“Su padre salió e intentaba persuadirlo”: Infinita capacidad divina para perdonar. Dios nos invita a superar nuestras actitudes egoístas y a asumir una conducta generosa para con aquellos que prevaricaron.

“Y él replicó a su padre: Mira, en tantos años como te sirvo”: El fariseísmo de los “buenos" El egoísmo se asocia al orgullo, a la mezquindad, al recuento de los pro pios méritos. Jesús responde también a esto con la parábola del fariseo y el publicano.

“Nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta”: Exigencias a Dios. Egoísmo y orgullo hacen “planteamientos” a Dios; no se tiene experiencia del amor de Dios. Jesús responde también a esto, con otra parábola, la de los obreros en la viña.

“Es justo que haya alegría y fiesta, porque tu hermano estaba muerto y ha resucitado”: Participar de la alegría de Dios. Al ser perdonado, alegro a Dios, como el pastor y la oveja perdida: “Habrá mas alegría en el cielo por un pecador que se convierta, que por noventa y nueve que no necesitan convertirse” Lucas 15:32

♥La murmuración en la iglesia♥... ♥y fuera de la iglesia♥


Estando en una reunión de oración y enseñanza por las casas, después de haber orado, y reflexionado con la Palabra de Dios, ya muy cercano a fin de año, hice una evaluación de los sucesos acontecidos en nuestro país, y en algunos lugares del mundo.
El Señor me enseñó cómo a través de los medios de comunicación, ya sean periódicos, canales de televisión, o cualquier otro medio, la magnitud en que aparece el chisme, la murmuración, calumnias, injurias entre actores y actores, periodistas, comentaristas de espectáculos, origina divisiones y riñas que se van multiplicando cada ves más, y creo que es algo sin precedentes en la historia, o sea que todo esto es un canibalismo total entre ellos, compiten y se devoran entre sí, para tratar de mantener el primer puesto en el lugar donde se encuentren, con su verdad (que creen que es la correcta) y libres de culpa y cargo.

Analicé todo esto, y me di cuenta que algo similar está pasando con muchos hermanos en las iglesias (o fuera de las “iglesias”), nada más que aquí adopta el “chisme o la murmuración”, la forma de “calumnia santificada”, aparentemente ¡tan inofensiva e inocente!

Citemos como ejemplo una conversación entre hermanos: “¡Hola Karina, Dios te bendiga!... recién salgo de la reunión de oración, te encontré ¡de casualidad!... justo quería verte y charlar contigo... lo que te voy a decir es un secreto... ¡no se lo digas a nadie!... porque eres la única persona que lo sabe, ”tú, yo y el Señor“.
¡Parece que Raquel no va a dar más clases en la escuelita dominical!... le comentó al Pastor Carlos que necesitaba un descanso de dos o tres meses porque estaba muy agotada. ¿Pero tú sabes?, a mí me dijeron que no es por “eso”, sino que es por “esto”,.... “por aquello”,...” y por lo otro”....Por eso te lo cuento, para que la tengas en “oración”... ”yo” voy a orar mucho por ella!

Y allí, justo allí, comienza la “calumnia santificada”, o mejor dicho, el pecado de MURMURACION.

¿Cómo define nuestro diccionario el término Murmuración?
Dice así: “Conversación en perjuicio de otro“, que trasladándolo al criollo, sería “hablar Mal de un hermano” (molerlo, pisotearlo, embarrarlo, o darle una mano de pintura asfáltica).
Comencé a recorrer las Sagradas Escrituras, y parece que desde tiempos muy remotos se “practicaba este deporte”.

En los primeros libros de la Biblia, ya aparece éste aparente e inofensivo término.
- “Y el pueblo (de Dios) murmuró contra Moisés” (Éxodo 15:24)
-“Y toda la congregación murmuró contra Moisés y Aarón” (Éxodo 16:2)
-“Y María y Aarón, murmuraron contra Moisés” (Números 12:1)
Me gustaría seguir recorriendo las Sagradas Escrituras, y citar más pasajes bíblicos, que tanto nos enseñan, ya sea de lo que estamos tratando, o de cualquier otro tema.
Siempre la Palabra de Dios es como una “espada de dos filos que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser, hasta los tuétanos” (Hebreos 4:12). Y es útil para enseñar, para reargüir, para corregir, para preparar al hombre para toda buena obra”
(2 Timoteo 3:16)
Por murmurar en el desierto, Dios no permitió que su pueblo entrara en la tierra prometida, diciendo el Señor así: “¿Hasta cuándo ésta comunidad perversa murmurará contra mí? He oído las quejas que están murmurando contra mí”. (Números 14:26)
También Coré y Datán murmuraron y se amotinaron en contra de Moisés y Aarón, y lamentablemente ocurrió algo muy serio y drástico.
“Al terminar Moisés de pronunciar unas palabras, la tierra se abrió debajo de sus pies, y bajaron vivos al lugar de los muertos, con todo lo que tenían”
(Números 16:1-35)
Con éstos pasajes, no deseo hacer ver que tenemos un Dios que castiga y azota terriblemente a todo el que comete errores o es desobediente (todos lo somos), no, esto es una enseñanza que nos fue dejada para que nosotros NO cometamos los mismos errores. EL es un Dios de amor, que ama profundamente al pecador, pero aborrece el pecado.

Si seguimos estudiando las Sagradas Escrituras, en el Nuevo Testamento, también vamos a ver cómo los religiosos de esa época murmuraban en contra de Jesús y sus discípulos.
-Murmuraban en contra de una mujer que derramó un frasco de perfume sobre Jesús. (Marcos 14:5)
-Murmuraron contra los discípulos por sentarse a comer con publicanos y pecadores. (Lucas 5:30)
-Los fariseos y maestros de la ley murmuraron y criticaron a Jesús por recibir a los pecadores y sentarse a comer con ellos. (Lucas 15:1)
-También cuando fue a visitar la casa de Zaqueo lo criticaron murmurando y diciendo: “Este se fue a comer a casa de un publicano, pecador” (Lucas 19:7)
-Los judíos murmuraban porque Jesús dijo: “Yo soy el pan que ha bajado del cielo. Jesús les contestó: “No murmuren entre ustedes” (Juan 6:41-44)

En determinado momento, hasta sus discípulos murmuraron en contra de un discurso que les había dicho... ”Al oír lo que había dicho Jesús, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es ésta palabra, ¿quién la puede oír?... sabiendo Jesús en sí mismo que los discípulos murmuraban de esto, les dijo: “¿Esto los ofende?” (Juan 6:61-62)

También las epístolas de San Pablo nos recuerdan lo siguiente: “Ni murmuren contra Dios, como algunos lo hicieron, y el ángel exterminador acabó con ellos. Estas desgracias les sucedían para ejemplo nuestro, y la Escritura las relata para instruir a los que nos toca presenciar el fin de los tiempos” (1 Corintios 10:10-11).

El apóstol Santiago también mencionó éste tema: “Hermanos, no MURMUREN los unos a los otros, el que habla en contra de un hermano o juzga mal de él, habla en contra de la ley de Dios y juzga en contra de ella, y si tú juzgas la ley, ya no la cumples, sino que te haces superior a ella. Pero uno sólo hizo la ley y a la vez puede juzgar: el que es capaz de salvar o de condenar. Pero: ¿quién eres tú para juzgar al prójimo?” (Santiago 4:11-12)

Todos sabemos de dónde proviene ése mal, y más los que estamos trabajando de una manera u otra para el Señor, aunque sea en la mas mínima tarea.
“Hermanos, que no sean muchos los maestros entre ustedes, sepan que los maestros seremos juzgados con más severidad, y no olviden que, como todos, cometemos errores. Si alguien no peca con su lengua, es un hombre perfecto, capaz de dominar todo su cuerpo......La lengua es un miembro pequeño, pero puede hacer mucho. La lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua nadie puede dominarla, es un látigo incansable, lleno de veneno mortal, con ella bendecimos a Dios Padre, y con ella maldecimos a los hombres hechos a imagen de Dios, de la misma boca salen la bendición y la maldición. Hermanos, esto no debe ser así: ¿Puede brotar de la misma fuente agua dulce y amarga?”
(Santiago 3:1-11)

Ahora es el momento de preguntarnos: ¿cómo podemos enfrentar y curar éste mal, que según Dios, es muy fácil caer en él? ¿Cómo lo controlo?

En primer lugar, debemos confiar en nuestro Dios de Amor, pedirle que nos sane interiormente, para así desarraigar éste mal de nuestra vida, de nuestro corazón.

En segundo lugar, poner la firme voluntad de parte de nosotros mismos, de manera que cuando alguien venga con un chisme (que va a venir disfrazado de muchas maneras), NO participemos de la conversación prestando atención; antes, digámosle que vaya y lo trate con el Pastor o consejero espiritual, muy pronto vamos a comenzar a ver los resultados si todos hacemos lo mismo, ya que de a uno, los que critiquen, no van a venir a contarnos nada, porque saben que no les vamos a prestar atención y que no queremos participar de éste pecado, que tanto daño le hace al Cuerpo de Cristo, que es su iglesia.

No olvidemos NUNCA que en el momento en que uno comienza a criticar a otro, está corriendo el riesgo de caer en el mismo pecado en el cual cayó Adán: ¡¡QUERER SER IGUAL A DIOS!!

“Recuerda que cada uno de nosotros tendrá que comparecer personalmente ante el Tribunal de Cristo. Sí, cada uno tendrá que dar cuenta a Dios de sus actos” (Romanos 14:10-12)

“Hagan todo sin murmuraciones ni contiendas, para ser irreprensibles y sencillos hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo” (Filipenses 2:12-15)

♥Carácter Cristiano♥.......Eclesiastes 9:12



Manso, paciente; plenitud de amor
Alegría ilimitada


Insistimos en que las cosas adversas o favorables no son las que cuentan para el hombre espiritual y sensato, sino la actitud ante ellas. Una de dos alternativas: o levantar el puño contra el Cielo, o bajar la cabeza, callar la boca y decir a lo sumo: «Amén, Señor; Tú sabrás».

Vivimos sumergidos en un universo que no podemos controlar, que apenas entendemos y en el que no sabemos por qué estamos. Y vemos que no es posible dominar lo que sucede a nuestro alrededor y ni aun a nosotros mismos. No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu ni potestad sobre el día de la muerte Eclesiastes 8:8.

¿Quién puede medir la felicidad de nadie? Porque el hombre tampoco conoce su tiempo Eclesiastes 9:12. Cuando la confianza acompaña a la adversidad, podemos decir: «Brillará de nuevo el lucero de la mañana sobre esta oscuridad y negrura que me envuelve ahora. El día ya despunta y la aurora ya se anuncia. Solamente esperar».

Y te invade la paz y la seguridad más pura y sublime aun caminando en la noche oscura del alma y entre la horrísona tempestad de los aconteceres adversos. Sólo la fe ilumina con luz cierta, y permanece inmutable como don divino que es. Que se haga como Dios dispone. Esto es lo bueno, lo que consuela, y ahí está la grandeza de la fe.

En cambio, ¡ay del que escupe con rencor irreverente! ¿Por qué a mí? Si es creyente ya lo sabe, y no tiene por qué preguntar ni rebelarse. El Señor así lo ha dispuesto; basta con eso. Sí no lo es, no tiene derecho a culpar (porque es un contrasentido), a alguien del cual dice que no existe; por lo tanto entréguese al «hado fatal», y viva si quiere continuamente en la oscuridad.

Nosotros, los cristianos, no vivimos así. Alabemos a Dios que nos provee de otra vida tan distinta. Y esto no nos constituye en superiores, aunque nos proporciona espiritualmente una superioridad de vida, seguridad, hermandad, y tantas maravillas que se desprenden de de una concepción, netamente cristiana, de enfocar las cosas y los pensamientos.

Nadie se sienta ofendido, porque hablemos así. Cada cual tiene sus designios y formas de pensamiento. Totalmente respetable si lo que se busca genuinamente es el bienestar de los seres humanos. Solo tratamos de exponer, no imponer (Juan Pablo II dixit), algo que creemos que es bueno, sin excepción, para todo ser humano.




Después, cada uno use su libertad.

♥¿Qué oveja Eres...?♥


Las que se adelantan: A estas ovejas, el pastor le pone una piedra amarrada a la pata izquierda trasera, para hacer su caminar más lento, hasta que aprendan a caminar al paso del rebaño y el pastor. Es una especie de freno. Hay muchos cristianos, que se adelantan a los planes del Señor, y en alguna forma, tienen que ser frenados por El.


Las retrasadas: A éstas, el pastor les da un leve golpecito en la cabeza, o las amarra de otra que va al paso; hasta que aprendan a mantenerse en el redil. Así también, hay cristianos retrasados; que Dios los manda, y nunca van; les abre las puertas, y no entran por ellas; y en la iglesia, dicen no a las responsabilidades que se les asignan.


Las rebeldes: A estas, el pastor les da suaves golpes detrás de la oreja. Hay cristianos que se revelan contra el pastor, contra los hermanos, y aun contra Dios; cuando no les va como ellos quieren. Muchos, contaminan a otros con su espíritu de rebeldía; causando divisiones en las iglesias.


Las contenciosas: Cuando dos ovejas peleaban entre si, el pastor las amarraba pata con pata por un tiempo; hasta que se dieran cuenta, que tenían que aprender a comer, beber y convivir juntas. Filipenses 2:3-4 dice: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”.


Las que buscan pastos ajenos: Estas son las que saltan la verja del redil, para buscar pastos en lugares ajenos. El pastor le echaba aceite amargo a los pastos que no eran del redil, para que ellas aprendieran a mantenerse en su redil. Los pastos ajenos son tipo de las falsas doctrinas, y el aceite amargo, es la predicación en contra de ellas y del pecado. Hebreos 10:25 dice: “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.


Las que se extravían: Estas son las ovejas que se alejan tanto del redil, que se pierden y no saben regresar. Son los descarriados que se van al mundo y hasta creen que ya no hay esperanza de salvación para ellos. Andan maltrechas añorando el redil. El Buen Pastor las busca, las cura, las cubre con su manto y las trae de nuevo al redil.


Las inconstantes: Estas ovejas, tienen de todo un poco. Son como el yoyo, que sube y baja; a veces están arriba, y a veces están abajo; a veces están dentro, y a veces fuera. Con estas, el pastor tiene que tomar una dolorosa decisión. Les aplica una disciplina mas fuerte. Las acuesta en una mesa, y con un palo les da con fuerza; de modo que les quiebre el muslo. Luego las venda y las entablilla con amor; pero al entablillarlas, lo hace de tal modo que los huesos no unan correctamente, y queden cojas. (Esa es la oveja perniquebrada o quebrantada de Ezequiel 34:4). Su condición les crea cierta inseguridad, que las hace mantenerse siempre al lado del pastor, para recibir protección. ¿Eres tú, una oveja perniquebrada? Recuerda que llegaron a ser perniquebrada por poseer todas las características de las ovejas anteriores.


Las maduras: Estas son las que contra viento y marea, permanecen en el redil. Van al paso del pastor, por lo tanto, no se extravían. No son rebeldes, ni contenciosas, ni inconstantes. Saben que no pueden descuidar una salvación tan grande; y como el apóstol Pablo, que puede decir: “Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni angeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor”. Romanos 8:38-39



Ahora, ¿Cuál de ellas eres tú?

¡¡Piénsalo!!
¡¡Sigue pegadita al Pastor o regresa al redil!!

🩸Salmos 103:10-12🩸

  🩸 Salmos 103:10-12 🩸 Reina-Valera 1960 🩸 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuest...