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domingo, 19 de junio de 2011

♥Carácter Cristiano♥.......Eclesiastes 9:12



Manso, paciente; plenitud de amor
Alegría ilimitada


Insistimos en que las cosas adversas o favorables no son las que cuentan para el hombre espiritual y sensato, sino la actitud ante ellas. Una de dos alternativas: o levantar el puño contra el Cielo, o bajar la cabeza, callar la boca y decir a lo sumo: «Amén, Señor; Tú sabrás».

Vivimos sumergidos en un universo que no podemos controlar, que apenas entendemos y en el que no sabemos por qué estamos. Y vemos que no es posible dominar lo que sucede a nuestro alrededor y ni aun a nosotros mismos. No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu ni potestad sobre el día de la muerte Eclesiastes 8:8.

¿Quién puede medir la felicidad de nadie? Porque el hombre tampoco conoce su tiempo Eclesiastes 9:12. Cuando la confianza acompaña a la adversidad, podemos decir: «Brillará de nuevo el lucero de la mañana sobre esta oscuridad y negrura que me envuelve ahora. El día ya despunta y la aurora ya se anuncia. Solamente esperar».

Y te invade la paz y la seguridad más pura y sublime aun caminando en la noche oscura del alma y entre la horrísona tempestad de los aconteceres adversos. Sólo la fe ilumina con luz cierta, y permanece inmutable como don divino que es. Que se haga como Dios dispone. Esto es lo bueno, lo que consuela, y ahí está la grandeza de la fe.

En cambio, ¡ay del que escupe con rencor irreverente! ¿Por qué a mí? Si es creyente ya lo sabe, y no tiene por qué preguntar ni rebelarse. El Señor así lo ha dispuesto; basta con eso. Sí no lo es, no tiene derecho a culpar (porque es un contrasentido), a alguien del cual dice que no existe; por lo tanto entréguese al «hado fatal», y viva si quiere continuamente en la oscuridad.

Nosotros, los cristianos, no vivimos así. Alabemos a Dios que nos provee de otra vida tan distinta. Y esto no nos constituye en superiores, aunque nos proporciona espiritualmente una superioridad de vida, seguridad, hermandad, y tantas maravillas que se desprenden de de una concepción, netamente cristiana, de enfocar las cosas y los pensamientos.

Nadie se sienta ofendido, porque hablemos así. Cada cual tiene sus designios y formas de pensamiento. Totalmente respetable si lo que se busca genuinamente es el bienestar de los seres humanos. Solo tratamos de exponer, no imponer (Juan Pablo II dixit), algo que creemos que es bueno, sin excepción, para todo ser humano.




Después, cada uno use su libertad.

♥¿Qué oveja Eres...?♥


Las que se adelantan: A estas ovejas, el pastor le pone una piedra amarrada a la pata izquierda trasera, para hacer su caminar más lento, hasta que aprendan a caminar al paso del rebaño y el pastor. Es una especie de freno. Hay muchos cristianos, que se adelantan a los planes del Señor, y en alguna forma, tienen que ser frenados por El.


Las retrasadas: A éstas, el pastor les da un leve golpecito en la cabeza, o las amarra de otra que va al paso; hasta que aprendan a mantenerse en el redil. Así también, hay cristianos retrasados; que Dios los manda, y nunca van; les abre las puertas, y no entran por ellas; y en la iglesia, dicen no a las responsabilidades que se les asignan.


Las rebeldes: A estas, el pastor les da suaves golpes detrás de la oreja. Hay cristianos que se revelan contra el pastor, contra los hermanos, y aun contra Dios; cuando no les va como ellos quieren. Muchos, contaminan a otros con su espíritu de rebeldía; causando divisiones en las iglesias.


Las contenciosas: Cuando dos ovejas peleaban entre si, el pastor las amarraba pata con pata por un tiempo; hasta que se dieran cuenta, que tenían que aprender a comer, beber y convivir juntas. Filipenses 2:3-4 dice: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”.


Las que buscan pastos ajenos: Estas son las que saltan la verja del redil, para buscar pastos en lugares ajenos. El pastor le echaba aceite amargo a los pastos que no eran del redil, para que ellas aprendieran a mantenerse en su redil. Los pastos ajenos son tipo de las falsas doctrinas, y el aceite amargo, es la predicación en contra de ellas y del pecado. Hebreos 10:25 dice: “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.


Las que se extravían: Estas son las ovejas que se alejan tanto del redil, que se pierden y no saben regresar. Son los descarriados que se van al mundo y hasta creen que ya no hay esperanza de salvación para ellos. Andan maltrechas añorando el redil. El Buen Pastor las busca, las cura, las cubre con su manto y las trae de nuevo al redil.


Las inconstantes: Estas ovejas, tienen de todo un poco. Son como el yoyo, que sube y baja; a veces están arriba, y a veces están abajo; a veces están dentro, y a veces fuera. Con estas, el pastor tiene que tomar una dolorosa decisión. Les aplica una disciplina mas fuerte. Las acuesta en una mesa, y con un palo les da con fuerza; de modo que les quiebre el muslo. Luego las venda y las entablilla con amor; pero al entablillarlas, lo hace de tal modo que los huesos no unan correctamente, y queden cojas. (Esa es la oveja perniquebrada o quebrantada de Ezequiel 34:4). Su condición les crea cierta inseguridad, que las hace mantenerse siempre al lado del pastor, para recibir protección. ¿Eres tú, una oveja perniquebrada? Recuerda que llegaron a ser perniquebrada por poseer todas las características de las ovejas anteriores.


Las maduras: Estas son las que contra viento y marea, permanecen en el redil. Van al paso del pastor, por lo tanto, no se extravían. No son rebeldes, ni contenciosas, ni inconstantes. Saben que no pueden descuidar una salvación tan grande; y como el apóstol Pablo, que puede decir: “Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni angeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor”. Romanos 8:38-39



Ahora, ¿Cuál de ellas eres tú?

¡¡Piénsalo!!
¡¡Sigue pegadita al Pastor o regresa al redil!!

♥Permanece en la Palabra de Dios...Dios♥"... Proverbios 2:1-2,5




Permanece en la Palabra de Dios
"Hijo mio, si haces tuyas mis palabras y atesoras mis mandamientos; si tu oido inclinas hacia la sabiduria y de corazón te entregas a la inteligencia entonces comprenderás el temor del SEÑOR y hallarás el conocimiento de Dios" Proverbios 2:1-2,5

Ora por sabiduría
"Si a alguno de ustedes le falta sabiduria, pidasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie"
Santiago 1:5

Reconoce al Señor en todas las cosas
"Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas" Proverbios 3:6

Camina con reverencia a Dios
"El principio de la sabiduria es el temor del SEÑOR, y el conocimiento del Santo es inteligencia". Proverbios 9:10

Escucha a personas sabias
"Inclina tu oido y oye las palabras de los sabios, y aplica tu corazón a mi sabiduria" Proverbios 22:17

Valora la sabiduría por encima de todo
"Adquiere sabiduria, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; no la dejes, y ella te guardará; ámala, y te conservará" Proverbios 4:5-6.

Camina en obediencia
"Él provee de sana sabiduria a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente" Proverbios 2:7.

Sé humilde
"Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduria" Proverbios 11:2.

Ama a tu prójimo
"El falto de juicio desprecia a su prójimo, pero el entendido refrena su lengua" Proverbios 11:12

Busca la sabiduría de Dios, no la de este mundo
"Pero Dios mismo los ha unido a ustedes con Cristo Jesús, y ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduria, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra liberación" 1 Corintios 1:30.

♥Cuatro grupos de Personas♥ .....Juan 12:1-8


Cuatro grupos de personas que se
encuentran en la iglesia

Juan 12:1-8




Los sentados esperando ser servidos: Este grupo esta represntado por Lázaro. El había sido resucitado por Jesús unos dias antes de esta cena que se está celebrando. Podríamos decir que nadie tenía un testimonio mayor que contar que Lázaro, podría ser el evangelista con mayor número de seguidores pues pensamos que este milagro sería la puerta abierta a la evangelización, un gran testimonio para convencer a otros del poder de Dios, sin embargo, no hay ningún registro de que se levantara a predicar a Jesús. En esta escena, Lázaro está a la mesa.

En la iglesia, dentro del cuerpo de Cristo, hay quienes piensan que es cuestión de religión: Asisten al templo simplemente por religión. Saben que han resucitado juntamente con Cristo, pero se conforman con asistir a un lugar, ocupan un puesto en la mesa del Señor y esperan ser bien atendidos. Representan a aquellos que tienen el concepto errado de que van al templo a recibir bendición, a ver que han preparado los ministros para ellos; se olvidan que la actitud correcta es ir a dar, dar de lo que Dios ha dado, testificar del poder de Dios y ser bendición para los demás creyentes como miembros del cuerpo de Cristo.


Los ocupados en actividades: El segundo grupo lo representa Marta. Ella estaba ocupada como siempre haciendo cosas para que los invitados se sientieran cómodos. No es malo esto, solo que en el activismo olvidamos al Señor por quien hacemos todo. A Marta le preocupaba mas lo que la gente y Jesús pensara de ella, que disfrutar de la presencia de los invitados.

Marta representa a quienes se sumergen en las actividades, tienen tanto que hacer y dar que se olvidan de tener un tiempo a solas con Dios. Ellos estan siemrpe ocupados, corren de un lado a otro pero con la motivación incorrecta: Buscan mas la aprobación de los demás en lo que hacen y no en el Señor a quien sirven.

Representa a quienes dentro de las congregaciones colaboran arduamente, se ofrecen en el servicio pero que en la intimidad de su hogar no les interesa las necesidades de sus propios hijos ni de sus cónyuges. Son hábiles en el templo, pero desinteresados en el hogar. Estan tan interesados en hacer para otros que se olvidan de disfrutar de una relación personal con Jesús dentro de sus propios hogares.


Los adoradores y siervos: María derrama un perfume costoso a los pies de Cristo y el lugar se llenó de su aroma. Ella no está pensando si puso bien la mesa, si la comida quedó deliciosa, si los invitados tienen buena opinión de su familia y de su casa. Ella asume el papel que le corresponde a los siervos, se postra a los pies de Jesús y derrama lo mas preciado que tenía. Bastaba estar a los pies de Jesús para sentirse feliz y plenamente colmadas sus espectativas.

Ella representa a quienes han descubierto el verdadero significado de adorar a Jesús. NO es cantar canciones de ritmo suave, es rendir la vida entera a sus pies y entregar lo que nos es mas preciado. Tal vez tu perfume sea un negocio muy importante pero decidiste servir mejor a Jesús; tal vez luchaste por una relación que te hacía feliz pero decidiste que era mas importante servir y obedecer a Cristo que perderte en busca de tus propias emociones. Tal vez necesites derramar tus resentimientos y odios que te separan de los demas a los pies de Cristo, pues buscas sinceramente al Señor.

Cuando un siervo o una sierva de Dios le busca de corazón y le sirve con todo su amor, todo el resto de la iglesia se impregna del olor de la adoración, Jesús se goza de ello. Por supuesto que, asi como pasó son Maria, esto levantará criticas. Hay quienes critican la entrega de los demas pareciendoles exagerada, fanática, en desuso, fuera de lugar, etc. Que no hay que tomarlo tan en serio, en fin, pero mientras Jesús se goce, ¿que importa lo que los demás piensen?

Maria estaba haciendo algo que solo en el espiritu se puede discernir. Estaba preparando el cuerpo del Señor para la sepultura pues no hubo tiempo para preparar el cadáver de Jesús después de la crucifixión por ser el comienzo del Sabat desde el viernes en la tarde. Es por eso que las muejres madrugaron el domingo, finalizando el sabat para preparar el cuerpo pero no le hallaron. Estoy seguro que mientras Jesús estaba colgado en el madero, en medio de su sufrimiento y de sus heridas, podía percibir el aroma del perfume derramado a sus pies por alguien que le amó.

Cuando adoras a Jesus de corazón con tu vida rendida a sus pies, siempre serás olor fragante ante El.


Los que siempre creen hacerlo mejor: Judas, quien robaba de la bolsa, no estaba preocupado por los pobres. Simplemente pensaba que el tenía mejores ideas, el lo podria hacer mejor. Su motivación siempre fue status, un lugar preferido, posición. Su mayor decepción ocurrió camino a Jerusalen. Jusús iba en el pollino y la multitud gritaba: Bendito el que viene en el nombre del Señor, viva el rey. Judas pensaría: Si Jesús se hace rey hoy, yo tengo asegurado ser el ministro encargado de los tesoros. Pero se equivocó de movimiento, pues Jesús no necesitaba un reino humano, el ya era Rey de reyes y Señor de señores. Su decepción fue tal que le entregó por unas cuantas monedas.

Judas representa a quienes siempre estan criticando lo que pasa y se hace en la iglesia. Si alguien lleva flores al altar, siempre tienen un detalle negativo que resaltar, si ven a quienes sirven en el ministerio los descalifican, si alguien compra algo para adornar el templo, lo menosprecian o siempre tienen algo que decir en contra de algo o de alguien. Nada les parece acertado porque en el fondo, ellos creen que lo harían mejor. Representan a ese tipo de creyentes que piensan que sin ellos nada funciona bien y que un día se van a ir para ver que pasa con esa congreación sin ellos.


La pregunta que podemos hacernos es: ¿A cuál grupo de estos pertenezco yo? ¿Soy de los que esperan ser atendidos? ¿estoy tan ocupado u ocupada en tantas cosas que no tengo tiempo para buscar de corazón a Jesús? ¿Soy un verdadero adorador de Jesuscristo, rendido a sus pies? ¿Simplemente creo que haría las cosas mejor que otros?

No importa con cual te identificas, el propósito no es sentirnos mal, sino buscar la verdadera motivación de nuestro corazón y postrarnos a los pies del maestro y rendir nuestra equivocación, levantarnos y amarle mas. Es posible hoy ser como Maria, el próximo fin de semana ser como Judas, despues ser Marta o tal vez otro dia ser como Lázaro. ¿Que hará posible mantenerse en una sola posición, la de estar rendido a sus pies? Que dia a dia busques su presencia, vivas para el y mantengas una relación diaria de oración y obediencia al Señor.

Ama a Jesús, sirvele con todo tu corazón y encuentra en El el deleite mas grande que hayas podido experimentar.

Dios te bendiga

♥Creciendo en Su Voluntad♥.........2 Reyes 6:1-7



Creciendo en Su Voluntad


El profeta Eliseo realizó diversos milagros durante su ministerio, que nos ayudan a comprender muchas cosas en el día de hoy. Sin embargo, este es al parecer uno de los más “sencillos” pero de mucha ayuda y que nos hace entender varias verdades para crecer en su voluntad en conjunto con nuestra Iglesia Local.

Lectura: 2 Reyes 6:1-7

6:1 Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho.
6:2 Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad.
6:3 Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré.
6:4 Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera.
6:5 Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada!
6:6 El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro.
6:7 Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó.

Comentario:

Este sencillo relato aparece como un incidente menor en la vida de Eliseo y quizá lo eclipsaron dos historias mucho más dramáticas como lo fueron la sanidad de Naamán y la ceguera del ejército sirio. El milagro de un hacha de hierro que flota en el agua, nos introduce en algunos aspectos adicionales de la vida comunal de los profetas y de la actitud de Eliseo hacia ellos. Además, estos aspectos adicionales son grandes lecciones para nosotros.

El grupo de profetas que propone un cambio de domicilio para su “lugar de habitación” es probablemente el que estaba radicado en Gilgal, pues allí se encontraba Eliseo según 2 Reyes 4:38. Además, Gilgal estaba relativamente cerca del río Jordán (unos 3 km. del lugar donde ellos proponían levantar un nuevo edificio). El argumento utilizado para el cambio era que el lugar que ocupaban en Gilgal les resultaba estrecho.

Sin duda, cualquiera fuese el lugar de residencia de Eliseo, sería natural que muchos de los “hijos de los profetas” se congregaran para recibir su instrucción, su consejo, y el beneficio de sus oraciones. Los milagros que realizaba Eliseo atraían la atención de muchos y la reciente cura milagrosa de la lepra de Naamán debe haber tenido gran resonancia nacional. Por un lado, por tratarse del general de un ejército enemigo y por otro porque, a pesar de haber muchos leprosos en Israel, ninguno de ellos había sido objeto de un milagro de sanidad tan notable Lucas 4:27.

También ha que considerar la severidad del castigo sobre Giezi a quien se le pegó la lepra de Naamán, sin duda se divulgó en la comunidad y seguramente él fue echado fuera de la ciudad y excluido de la misma. Este hecho habrá provocado temor reverencial y renovados votos de dedicación al Señor por parte de otros miembros. Además, es muy probable que el impacto de estos hechos recientes haya resultado en un mayor interés por los asuntos de Dios. También pudo haber generado un despertar espiritual en algunos jóvenes que decidieron unirse a la comunidad de los profetas estudiantes donde residía Eliseo, su principal protagonista. Ante este crecimiento numérico se vieron impulsados a compartir su preocupación de que el espacio que disponían ya les resultaba insuficiente: “El lugar en que moramos contigo nos es estrecho” (6.1).

Cuando en nuestro servicio al Señor se nos presenta un problema de esta índole, aun que contrae un mayor trabajo y tiempo, ya que se debe asistir a más reuniones, se requiere de una mayor entrega y destinar mas recursos; esto siempre es un motivo de gozo y gratitud al Señor. Ya sea que se trate de un sencillo lugar donde los santos se reúnen, de acuerdo con la escritura a fin de perseverar en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones Hechos 2:42 y así honrar al Señor, pero si el espacio se torna insuficiente es señal de que el Señor está extendiendo su mano de bendición para alcanzar y cambiar a más personas para su gloria. Así lo fue para este grupo de discípulos de Eliseo.

Consideremos, pues, el plan propuesto y el inesperado incidente del hacha que fue puesta a flote. Examinaremos primero lo que la Escritura nos dice acerca de los hijos de los profetas y luego acerca del padre de los profetas.

Según se deja ver en las escrituras los hijos de los profetas (estudiantes) no tenían muchos recursos, sino mas bien estos eran escasos para ellos. Sin embargo, la pobreza no debía ser un impedimento para el avance del trabajo que ellos desarrollaban. No podían contratar constructores que se encargaran de la tarea y en su humildad no pensaron en un edificio de piedras labradas, sino que se conformaban con una sencilla cabaña de madera. En tales circunstancias se habían propuesto hacer el trabajo ellos mismos: “Hagamos un lugar en que habitemos”, y para eso tuvieron que pedir herramientas prestadas” (6.5b)

Quizá uno de los aspectos más importante es el hecho que este trabajo incluía el servicio de todos, quizás en distintas tareas, pero con el mismo objetivo y propósito: “Tomemos... cada uno una viga y hagamos...” (6.2). Existe un hermoso paralelo de este propósito en el capítulo 3 del libro de Nehemías. Este pasaje relata que hombres y mujeres, familias enteras, sacerdotes y levitas y toda suerte de artesanos trabajaron en forma conjunta en la reconstrucción del muro de Jerusalén. Nehemías les exhortó: “Venid, y edifiquemos...” y ellos respondieron: “Levantémonos y edifiquemos...” Nehemias 2:17-18. Todo llamado a la obra es un llamado a construir y no hay nada mejor para producir un espíritu de unidad y compañerismo que trabajar esforzadamente (con transpiración y cansancio, si fuere necesario) en las obras que Él ha preparado de antemano para que las hagamos en su voluntad. (Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2:10

En el Nuevo Testamento esta verdad cobra mayor alcance pues se aplica a la Iglesia de Cristo como si fuera un edificio en construcción. El apóstol Pablo nos dice que somos “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor” Efesios 2:20-21. Para realizar esta construcción, “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros... para la edificación del cuerpo de Cristo” Efesios 4:11-12. Según el apóstol Pedro este edificio está compuesto por “piedras vivas”, refiriéndose así a todos los creyentes, nosotros, los que somos “edificados como casa espiritual” para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo 1 Pedro 2:5. Además, en este edificio, cada convertido a Cristo Jesús debe mirar cómo sobreedifica 1 Corintios 3:10.

Otra nota destacada es que los discípulos le rogaron a Eliseo que él los acompañara y esta fue una demostración de respeto y aprecio, pues no querían construir sin el consentimiento de este varón de Dios. ¿Cuantas veces ha pasado que en la Iglesia se levantan hermanos con aspiraciones de lideres, que por razones personales se quieren separar y formar una nueva congregación “su propia Iglesia” y lo hacen humanamente, no teniendo en cuenta que el terreno en que quieren pisar es santo y que están fuera de toda la voluntad de Dios, trabajando lejos de la congregación, dejando de participar en las reuniones de la iglesia local, lo que a la larga se transforma y provoca una división, lo cual esta muy lejos de lo que Dios espera de sus hijos. Es bueno si se piensa en un trabajo así, que toda la congregación este al tanto de lo que se hace y participe de este trabajo y no conformarse a esto, por el contrario estar en plena comunión con lo hermanos, de tal forma de no confiar demasiado en nuestro propio juicio o criterio, sino buscar también el consejo y la sabiduría de otras personas de mayor experiencia; ancianos, diáconos y hermanos espirituales de la Iglesia. Pero lo interesante aquí, y lo que nos muestra la escritura, es que no solo deseaban su consejo, sino también querían disfrutar de su permanente compañía y quizá aun, esperaban que él supervisara el buen orden de toda la construcción.

Los buenos discípulos siempre buscarán estar bajo buena autoridad espiritual y estar en comunión con todos los hermanos, perseverando juntos en todas las reuniones y no solo en aquellas que sólo a ellos les interesa, hay un gran sentido de colaboración y apoyo para todas las actividades de la Iglesia y no se restan de participar en ellas.

Volviendo a 2 Reyes 6:5 vemos que uno de ellos, quizá no muy experimentado en el trabajo de leñador, pegó muy fuerte con el hacha y se le escapó de las manos, y esta cayó al agua. Aquí llama la atención su honestidad pues no se excusó diciendo: “La cabeza del hacha estaba floja y se salió”, o: “Bueno, cualquiera puede tener un accidente o contratiempo como este”, sino que gritó: “¡Ah Señor mío, era prestada!”. Es bueno tomar tanto o más cuidado con lo prestado que con lo nuestro pues esto denota un agudo sentido de responsabilidad. El Señor nos enseñó que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos, y una lógica forma de expresar nuestro amor es cuidando los bienes ajenos.

Cuando Eliseo fue invitado a acompañar a los discípulos en este programa, él conciente de la necesidad, estuvo presto y aceptó con gozo la invitación. Al ruego de ellos respondió: “Yo iré”, y el texto agrega: “Se fue pues con ellos” (6.3,4). Lo hizo sin demora, él estaba claro que era una necesidad y lo estaba viviendo con ellos y seguramente, esto refleja su interés por lo que ellos querían hacer y se identificaba con ellos, colocando de manifiesto el compañerismo en las cosas de Dios. No lo consideró un agravio a su investidura, ir a los bosques y compartir con gente más joven la vida rudimentaria a la intemperie. Tampoco pensó que participar de este trabajo manual le restaría prestigio. De hecho, él mismo empuñó un hacha y cortó un palo (6.6). La grandeza de un hombre espiritual se hace patente cuando, en forma natural, puede identificarse con personas más humildes o de una posición menor. ¡Seguramente se sentía mucho más a gusto con ellos que en la corte del rey Joram! Es también interesante recordar que sus años de labrador en Abel-mehola le habrían proporcionado valiosa experiencia en el trabajo manual y que en esta instancia le resultaría útil para colaborar y supervisar en forma práctica la nueva tarea que se estaba emprendiendo en el Señor.

Lo más llamativo del pasaje es la caída del hacha (probablemente la cabeza de la herramienta) en el río Jordán y la forma tan sencilla en que Eliseo la puso a flote en contra de las leyes físicas de la naturaleza. El peso específico del hierro es 7,84 veces mayor que el peso del agua y, por lo tanto, la fuerza de la gravedad hace que se hunda en el fondo del río. Pero el Dios de Eliseo, que creó la naturaleza, no está atado a las leyes de la misma, y puede otorgar a su siervo el poder para revertir los valores y aligerar el peso del hierro. El hombre, creado por Dios, mediante métodos científico-técnicos, logra producir agua pesada para uso en reactores nucleares. Cuánto más con su ayuda puede producir un hierro liviano que flote en el agua, para resolver el dilema de un fiel siervo suyo.

Nada escapa a la omnisciencia y omnipotencia del Señor, y su siervo, con tan solo un poco de fe en su gran Dios, puso de una manera casi natural el hacha a flote. Para ello Eliseo no empleó el mango del hacha sumergida ni se embarcó en una ceremonia aparatosa, sino que cortó “un palo” y lo sumergió en el lugar donde había caído el hacha, como señal de una orden divina para que saliera a flote. No se nos explica cómo se realizó el fenómeno sino sencillamente que “hizo flotar el hierro”. Entre líneas debemos leer que Eliseo estaba ejercitando fe al hacerlo. En el capítulo 11 de Hebreos, el autor presenta un cuadro con la galería de los héroes de la fe y en el v. 34 dice que los profetas, por fe, realizaron notables proezas. Este hecho, sin duda alguna, debe estar incluido entre esos grandes actos de fe del Antiguo Testamento.

Cuando el hierro ya flotaba y estaba visible, Eliseo le dijo al discípulo que lo sacara del agua (6.7). El discípulo “extendió la mano y lo tomó”. Esta sencilla conclusión del relato nos recuerda que en todo milagro hay una función divina y otra humana. Hay ciertas cosas que, para nosotros, son imposibles de realizar y de las cuales Dios se encarga. Sin embargo, una vez que el hierro estaba visible sobre el agua, no era responsabilidad ni de Dios, ni de Eliseo, el extraerlo del agua. Esto era algo que el discípulo podía y debía hacer. Si observamos con detenimiento los diversos milagros que realizó Jesús vamos a encontrar siempre estas dos funciones. Por una parte, la acción de Dios y por la otra, la responsabilidad de la persona que debe hacer su parte. Por ejemplo, Jesús multiplicó los panes pero los discípulos debían repartirlos; le devolvió la vida a Lázaro, pero sus allegados debían desatar sus mortajas y devolverle libertad de movimientos. En síntesis, Dios no hará por nosotros lo que nosotros mismos podemos y debemos hacer.

Al traer este relato a nuestros tiempos, podemos afirmar con toda convicción que la gracia de Dios puede levantar un corazón duro y frío como el hierro, hundido en el fango del mundo actual. Puede elevar sus afectos para interesarse en las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios y así hallar su profunda satisfacción y una gloriosa esperanza.

Somos muchos los que hemos estado sumergidos en delitos y pecados, pero Dios nos ha mostrado nuestra condición en relación con su Santidad, y hemos sido movidos por su Palabra (que es verdad) y el Santo Espíritu al arrepentimiento, llevándonos por la fe a los pies de la Cruz, donde el Hijo de Dios murió, entregando su Vida, derramando su sangre preciosa, para el perdón de nuestros innúmeros pecados y resucito al tercer día conforme a las escrituras. Ahora el es nuestro Señor y Salvador, nos ha puesto de nuevo a flote, sacándonos de la corriente de este mundo y nos ha sentado “en los lugares celestiales con Cristo Jesús”! Efesios 2:6.

Que el Señor nos ayude y nos de sabiduría.

♥Nuestra Urgente Necesidad del Espíritu Santo♥.....Romanos 15:13-19


Nuestra Urgente Necesidad
del Espíritu Santo
Romanos 15:13-19


El día de hoy quisiera atraer su atención a la gran necesidad que existe de la manifestación continua del Espíritu Santo en nuestra Iglesia, si por medio de ella las multitudes deben ser recolectadas para el Señor Jesús. No supe cómo hacerlo mejor que mostrando primero que el Espíritu de Dios es necesario para el propio crecimiento interno de la Iglesia de Dios. De ahí mi texto del versículo 13 “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” en el que es evidente que el Apóstol atribuye al Espíritu Santo el poder de ser llenados de gozo y paz en el creer, y el poder de abundar en esperanza, pero luego quiero mostrarles también que el poder de la Iglesia en exterior, ese poder con el que debe ser agresiva y trabajar en el mundo para reunir a los elegidos de Dios de entre los hombres, es también esta misma energía del Espíritu Santo. De ahí que haya tomado el versículo 19, pues el Apóstol dice allí lo que Dios, por medio de él, había hecho “para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios”.

Entonces, hermanos, para mantener feliz y santa a la Iglesia internamente, antes que nada tiene que haber una manifestación del poder del Espíritu Santo, y, en segundo lugar, que para que la Iglesia pueda invadir los territorios del enemigo y conquistar al mundo para Cristo, tiene que estar revestida de la misma energía sagrada. Podemos ir más lejos y decir que el poder de la Iglesia para la obra externa es proporcional al poder que mora dentro de ella. Midan la energía del Espíritu Santo en los corazones de los creyentes y podrán calcular cabalmente su influencia en los incrédulos. Si la Iglesia es iluminada por el Espíritu Santo, entonces su luz se reflejará.

Si viviéramos en Egipto notaríamos, una vez al año, la crecida del Nilo y la observaríamos con ansiedad, porque la dimensión del desbordamiento del Nilo es con mucho la medida de la fertilidad de Egipto. Ahora, la crecida del Nilo depende de aquellos lejanos lagos del centro de África, es decir, depende de si están debidamente llenos por el derretimiento de las nieves o no.

Si hay un escaso abastecimiento en los depósitos superiores, no puede haber mucho desbordamiento en el curso posterior del Nilo a lo largo de Egipto. Traslademos la figura y digamos que si los lagos superiores no están bien saturados,- si la potencia espiritual del alma no es sustentada por la oración privada y la comunión con Dios – el Nilo del servicio práctico cristiano nunca llegará a un nivel de inundación.

Lo que quiero decir es esto: que no puedes extraer de la Iglesia lo que no está contenido en ella. El propio depósito tiene que estar lleno antes de que pueda hacer verter un torrente. Un corazón vacío no puede hablar cosas significativas, ni de un alma flaca se pueden sacar gruesos tuétanos que alimenten al pueblo de Dios. De la abundancia del corazón habla la boca cuando habla para edificación.

Esta mañana, al tratar de hablar de la gran necesidad de la Iglesia, es decir, de su necesidad de ser conducida vigorosamente por el poder del Espíritu Santo, pido sinceramente podamos adentrarnos en este tema con la más profunda reverencia concebible. Con el más humilde temblor inclinémonos delante de Él, recordando que si hay un pecado que es imperdonable, está referido a Él mismo: el pecado contra el Espíritu Santo, que no será perdonado nunca, ni en este mundo ni en el venidero.

En referencia al Espíritu Santo estamos, en verdad, sobre un terreno muy delicado; y si alguna vez velamos nuestros rostros y nos regocijamos con temblor, es cuando hablamos del Espíritu y de esas obras misteriosas con que nos bendice. En ese mismo espíritu de humildad permítanme exponer a ustedes obras del Espíritu Santo que son sumamente necesarias para el propio bien de la Iglesia e igualmente necesarias para ella en su oficio de misionera de Cristo para con el mundo exterior.



Uno de los oficios del Espíritu Santo es el de ILUMINAR a su pueblo. Lo ha hecho dándonos su palabra que Él ha inspirado; pero el libro, por inspirado que sea, nadie puede entenderlo espiritualmente aparte de la enseñanza personal de Su grandioso Autor. Pueden leerlo tanto como quieran sin descubrir nunca el sentido íntimo y vital a menos que su alma sea conducida a adentrarse en Él por el propio Espíritu Santo.

Alguien me puede decir yo me se la declaración de fe de la Iglesia Bautista, otro que sabe de memoria muchos pasajes, pero todavía se necesita que el Espíritu Santo se convierta en luz y en poder de Dios para tu alma. Podemos conocer la letra de la palabra pero necesitamos que el Espíritu Santo venga y de vida a las letras para nosotros, y transferirla a nuestro corazón y prenderle fuego y hacerla arder en nuestro interior, o de lo contrario, su fuerza y su majestad divinas permanecerán ocultas a nuestros ojos.

Hermanos, si el Espíritu Santo realmente iluminara a la Iglesia plenamente, las divisiones llegarían a su fin. Las divisiones son generalmente ocasionadas por la ignorancia y por el espíritu altivo que no tolera la corrección. Por otra parte, la unidad real, duradera y práctica, existirá en proporción a la unidad de las mentes de los hombres en la verdad de Dios. De aquí la necesidad de que el Espíritu de Dios nos conduzca a toda la verdad.


El Espíritu Santo es llamado especialmente Espíritu de SANTIDAD. La Iglesia de Dios lleva en su frente las palabras: “SANTIDAD A JEHOVA”. La santidad no es simple moralidad, no es la observación externa de los preceptos divinos motivados por un severo sentido del deber, mientras que esos mandamientos, en sí mismos, no son deleitables para nosotros. La santidad es la totalidad de nuestra humanidad consagrada plenamente al Señor y moldeada a su voluntad.

Esto es lo que la Iglesia de Dios debe tener, pero no puede tener nunca aparte del Santificador, pues no hay un ápice de santidad debajo del cielo si no es por la operación del Espíritu Santo. Las montañas de pecado no se convertirán en llanuras a tu mandato a menos que el Espíritu Santo se agrade en hacer eficaz la palabra. De esta manera vemos la necesidad que necesitamos al Espíritu Santo como el Espíritu de santidad.


La Iglesia necesita de mucha ORACIÓN, y el Espíritu Santo es el Espíritu de gracia y de súplicas. La Iglesia puede ser medida con bastante precisión por su grado de oración. No podemos esperar que Dios aplique Su poder a menos que le imploremos que lo haga. Pero toda oración aceptable es obrada en el alma por el Espíritu Santo.

Queridos hermanos, clamemos pidiendo al Padre celestial que nos dé el Espíritu Santo; pidámosle que esté en nosotros más y más poderosamente como el espíritu de oración, haciendo intercesión en nosotros con gemidos indecibles, para que la Iglesia no se pierda de la bendición divina por no pedirla. Yo creo verdaderamente que ésta es su presente debilidad, y una gran causa por la cual el reino de Cristo no se extiende más poderosamente: La oración está demasiado restringida a menos que el Espíritu Santo estimule los deseos de Su Pueblo.


Conclusión

Por tanto, igual que les dije en el principio lo mismo les digo en el final, todo esto depende del Espíritu Santo, y en Él esperemos en el nombre de Jesús, implorándole que manifieste Su poder entre nosotros.
Y yo, fortalecido por la mano de Dios sobre mí.
Esdras 7.28

♥Derribando a Goliat.♥.........1 Samuel 17:1-10


Derribando a Goliat

1 Samuel 17:1-10


Había una fuerte batalla… Los filisteos contra los Israelitas, ambos acamparon cerca el uno del otro. Cada batalla que los Israelitas enfrentaban era una oportunidad que los paganos (otros pueblos) miraran el poder de Dios.

Hoy en día, en nuestras vidas como cristianos vivimos constantemente... Ver más en batallas (Pablo dijo Peleen la buena batalla de la Fe). Así como los Israelitas, nosotros también luchamos, peleamos y acampamos en algún lugar para pelear.

Casi a punto de entrar en batalla, aparece este gran personaje llamado Goliat. ¿Quién era Goliat? Era un hombre de la cuidad de Gat. Tenia otros familiares Gigantes.

Características: 3 Metros de Altura, Casco de Bronce que pesaba 55 Kilos, unas 120 libras. Si puede ponerte ese tipo de casco en la cabeza ¡No me imagino su fuerza! Su lanza era enorme, solo la punta pesaba 12 libras.

Dinámica: tratar de ver un Goliat entre los presentes.

No solo con el Físico intimidaba Goliat, sino también con sus palabras. Tenia tanta seguridad en si mismo, al punto de retar a todo un ejército… ya no era un ejército contra otro ejército, sino un hombre contra otro hombre.

Los cierto es que cada uno de nosotros enfrentamos nuestros propios gigantes, con la diferencia que nuestro Goliat no lleva espada ni escudo. Ni desfila de un lado al otro de las colinas de Elah. Más bien camina cada día a nuestro lado. Ej: está presente en nuestro trabajo, nos desconcentra en nuestro tiempo libre, y hasta se presenta en nuestros tiempos con Dios. Se levanta con nosotros y hasta duerme en nuestra cama.

Muchos conocemos a nuestro Goliat, reconocemos sus pasos y nos estremecemos ante él. La pregunta es: ¿es él todo lo que vemos? Conocemos su voz pero ¿es él todo lo que nosotros escuchamos?

Hoy tu Goliat, pueden ser los malos pensamientos, falta de Fe, tu carácter puede ser tu gigante, preocupaciones, falta de amor, orgullo, pereza. Tú sabes a quien te enfrentas. Lo cierto es que hasta hoy no nos deja vivir tranquilos, lo miramos en la reunión, lo miramos en nuestras charlas, en nuestros discípulos, lo cierto es que Goliat no nos deja ver la gloria de Dios!!.

Muchos de nosotros nos hemos cruzado a nuestro Goliat en nuestra relación con Dios. Deseamos que desaparezca, pero ¿Estamos dispuestos a pelear? O hemos perdido el ánimo y nos hemos llenado de miedo.

V. 11 ¿Qué pasó con el ejército israelita? • Perdieron el ánimo • Se llenaron de miedo.

¿Por qué perdieron el ánimo? Talvez por la estatura, o por la lanza o por sus amenazas. Pero lo cierto es que ellos miraron el pasado… Josué los había conducido a la tierra prometida 300 años antes. Josué desterró a todos excepto a dos cuidades Gat y Asdob.

Los soldados vieron a Goliat y murmuraron “otra vez no” Mi padre peleo con su padre, mi abuelo con su abuelo…

Muchos de nosotros nos desanimamos cuando hemos intentado y no hemos podido. EJ: No podré vencerlo…ya lo he intentado antes y eso nos desanima. ¿Te has cansado de pelear?

Por cuarenta días salía Goliat a provocar a los Israelitas… era algo desgastante para el ejército y que hacía más grande y arrogante a Goliat.

¿Hace cuanto no puedes vencer tus luchas? ¿Hace cuanto no creces en tu relación con Dios? ¿Hace cuanto no te transformas en el hombre o la mujer que Dios quiere ver en ti?

¿Por cuanto tiempo pensamos seguir así? No creyendo, no confiando, no teniendo otra visión de las cosas pero sobretodo no peleando. Con el gran gigante frente a nuestros ojos.

Dios quiere enseñarnos a ganar nuestras batallas…

V38. Dinámica: Encontrar un David entre los presentes

¿Qué hizo David para derrotar a Goliat? ¿Qué podemos aprender nosotros de lo que él hizo?


David miró a Dios en vez de mirar al gigante

David no preguntó ¿Cuánto mide? No dijo “voy hacer una estrategia” David miró a Dios en medio de todos. Nadie había mencionado a Dios hasta aquí…ni Goliat, ni el ejército, todo era una batalla muy humana. Pero David mencionó a Dios, porque vio a Dios.

Si miramos al gigante vamos a caer, si miramos a Dios el gigante cae.

¿A quién miras hermano?

Depende de donde esté hoy tu visión para ganar la batalla.


David se acordó de cómo Dios lo había ayudado en tiempos pasados

David estaba convencido en luchas anteriores que Dios se había quedado con él. David recordó que Dios lo cuidaba y que siempre le daba la victoria.

¿Recuerdas que eras antes de conocer a Dios? todos pensaban que no ibas a cambiar y mírate ahora. En la Iglesia internacional de Cristo.

Dios se quedó con tu vida antes que fueras cristiano, te ayudó, te transformó te hizo vencer. (Antes teníamos muchos gigantes que Dios ayudándonos a derrotar) Ahora como cristiano con mucha mas razón que Dios te va a dar la victoria.

Recuerda lo que Dios ha hecho con tu vida y la forma en que te ha ayudado.


David tuvo celo por Dios.

No iba a permitir que las cosas siguieran igual. El miraba a Goliat como un gran pecado delante de Dios, algo que ofendía a Dios que lastimaba a Dios. Eso lo prendió, lo animó a agarrar dos piedras y tarárselas al grandulón.

Hermanos la lucha que tenemos enfrente es un gran pecado delante de Dios, a Dios no le agrada, lo ofende. Necesitas quitarlo de nuestra vida. Agarra unas piedras y quítalos de en medio.


David pensó que la batalla era de Dios.

V45. David nunca vio esa batalla de forma personal. Mas que Goliat versus David, era Goliat versus Dios.

Mientras tu no le dejes la onda y las piedras a Dios, nunca vencerás tus batallas. Cuando cambie tu visión vas a ver milagros pasar en tu vida. Dios es quien pelea nuestras batallas. No hay nada superior en la tierra que Él.

En Hechos 13:22 Dios llama a David, un hombre conforme al corazón de Dios.

A pablo lo llamo su apóstol, a Juan su amado, pero a ninguno lo denominó “un hombre conforme a su corazón”

¿Qué vio Dios en David para llamarlo así? Vio a un guerrero, que confiaba mas en lo que Dios podía hacer que en lo que él podía hacer.

David conquistó muchas batallas… en nombre de Dios derribaba muchos Goliats.

Hoy debemos tener el mismo corazón de David. Debemos armarnos, no con una armadura, o con una lanza (pues son cosas terrenales) sino con las armas espirituales que Dios nos ha dado, para poder derribar a nuestro Goliat de un solo golpe.




¡Animo! ¡Derriba a Goliat!

🩸Mateo 5:6🩸

  🩸 Mateo 5:6 🩸 Reina-Valera 1960 🩸 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.