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martes, 10 de julio de 2018

♥Anhelando una Vida Mejor♥

Texto Biblico: 2 Corintios 5:1
Anhelando una Vida Mejor

“Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos”. (2 Corintios 5:1)
Pablo se refiere al cuerpo humano como la morada terrestre, corre el velo y revela que para aquellos que hemos creído en el Señor, la muerte física no es el fin de la vida, sino simplemente un cambio de morada.

Enseña que esta morada será muy superior a nuestro cuerpo físico, y lo representa como un edificio, una casa, totalmente edificada por el mismo Dios y que ya no será pasajera, sino que será eterna y estará en los cielos.

“Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial” (v.2). Pablo, cuando recibió esta revelación, vio y entendió la gran diferencia entre lo terrenal y lo celestial. Esto lo llevó a anhelar con todas sus fuerzas el tomar posesión de su morada celestial. Pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos.

El apóstol se refiere al cuerpo como una morada donde las personas gimen de angustia, pero al abandonar el cuerpo, lo mortal es absorbido por la vida (v.3-4). Luego, Pablo compartió acerca del propósito de Dios para con nosotros diciendo: “Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu”(v.5).

Después de que Jesús resucitó de entre los muertos, se reunió con Sus apóstoles y les dijo: “Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo” (Juan 20:21-22).

Gracias a Dios por habernos dado al mejor compañero, el Espíritu Santo, quien nos orienta y dirige en cada paso que damos; Él es nuestro soporte que nos fortalece y anima hasta que lleguemos a nuestra casa celestial. “Así que vivimos confiados siempre” (v.6a).

En qué puede confiar el cristiano sino en las promesas que Dios nos ha dado en Su Palabra y es lo que Pablo añade: “…Porque por fe andamos, no por vista” (v.7) entendiendo que la vida de fe, es algo que sólo la conocen los que han nacido de nuevo.

En su carta a los Efesios el apóstol logra sentar un precedente: “Si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:21-24).

ALGO EN QUÉ PENSAR

Un obrero de la General Motors había tratado de cortar cierto nuevo metal muy duro. Después de repetidos esfuerzos inútiles llevó el metal al administrador general de la corporación, quien era un reconocido ingeniero de automóviles e inventor, y le dijo que no podía cortarlo.

Él le preguntó: “¿Ha usado el diamante para cortar metales?”. El trabajador dijo que no; luego, fue a tratar de hacerlo y pudo cortarlo con el diamante. Entonces, el administrador le dijo: “El metal no es demasiado duro, sino que nuestras herramientas no son suficientemente fuertes”.

Cristo sabía que las herramientas de los primeros discípulos no eran lo resistentes como para hacer el trabajo difícil, por eso insistió en que Sus discípulos esperasen hasta que viniera el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, antes de dedicarse a la tarea de obedecer la gran comisión.

Fueron preparados para su inmensa tarea por el poder del Espíritu Santo que vino a morar en sus vidas aquel día. En semejante forma nuestras herramientas humanas son débiles para llevar a cabo el trabajo de Cristo y el de vivir como Él. Cada uno de nosotros debe tener su propio Pentecostés, y eso ocurrirá cuando dejemos que el Espíritu Santo nos llene, lo cual puede hacerse ahora mismo.

♥Jesús El Motivo de Nuestra Gratitud♥





Texto Biblico: 2 Corintios 2:14
El Motivo de Nuestra Gratitud

“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento” (2 Corintios 2:14).

El Apóstol Pablo con profunda confianza y seguridad habla del triunfo que siempre obtenemos en Cristo; al convertirse, su mente fue iluminada y pudo comprender cada uno de los logros que Jesús obtuvo en la Cruz del Calvario, los cuales nos benefician también a cada uno de nosotros.

Los ojos espirituales del Apóstol se abrieron y con claridad pudo ver lo que sucedió en el mundo espiritual respecto a la muerte y resurrección del Señor Jesús. 

Por un momento las tinieblas se manifestaron mientras Él colgaba del madero; eran como un ejército organizado en escuadrones dirigidos por principados demoníacos con el único propósito de destruir el cuerpo de Jesús; querían apagar la luz de la justicia de una vez y para siempre. 

Pero cuando creían que ya habían obtenido la victoria, todo el panorama cambió. La muerte de Jesús en la Cruz liberó el poder de Dios y los espíritus demoníacos se encontraron, no ante un Cristo que moría en debilidad, sino ante el poderoso de Israel, frente a quien Dios exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla, en los cielos y en la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor.

El temor, la confusión y la incertidumbre se apoderaron de las fuerzas del mal, quienes no tuvieron a dónde huir; fue el mismo Señor quién arrebató el acta de decretos que los príncipes y gobernadores de las tinieblas de este mundo tenían contra el pueblo de Dios, y cuando los poderes demoníacos dirigieron su mirada a la cruz, tratando de comprender lo que estaba pasando, todos los argumentos que tenían en sus manos fueron absorbidos por la misma cruz, quedando sin manera de acusar al pueblo de Dios (Colosense 2:14). 

Luego uno a uno los príncipes de maldad fueron encadenados y exhibidos en aquella cruz, como muestra del trofeo que el Señor había obtenido sobre ellos (Colosenses 2:15). Creo que el cielo se unió a entonar un poderoso himno diciendo:

“Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.

Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria”
(Salmos 24:7-10).

Las puertas de los cielos fueron abiertas para que el poder redentor entrara, no sólo como el Rey de los cielos, sino como el más grande conquistador. El Apóstol Pablo al respecto expresó: “Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 

Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo” (Efesios 4:8-10).

¿Qué podemos hacer al comprender en profundidad lo que Jesús hizo por nosotros? Sólo podemos agradecerle por Su infinita misericordia y por habernos incluido en Su plan de salvación.

ALGO EN QUÉ PENSAR

Por muchos años la madre de Tomás Cárter oró pidiendo que Dios salvara el alma de su hijo e hiciera de él un predicador del Evangelio. El hijo era un delincuente y había caído preso por sus crímenes. 

Estando él en la cárcel, aquella madre seguía intercediendo por su hijo, creyendo firmemente que Dios contestaría su oración. Un día le llegó un telegrama desde el presidio, en el que le informaban que su hijo había muerto, ella quedó aturdida con la noticia pues no lo podía creer, fue a su habitación y oró diciendo “Señor he creído en Tus promesas, he creído en Tu Palabra. 

He creído que vería a mi hijo Tomás vivo y predicando el evangelio, y recibo este telegrama diciendo que él está muerto. Señor, ¿quién tendrá la razón? ¿El telegrama o Tu Palabra?”

Entonces, se levantó y mandó el siguiente telegrama a la cárcel: “Debe haber un error. Mi hijo no está muerto”. Efectivamente hubo un error, pues Tomás Cárter estaba vivo. Al poco tiempo, este hombre conoció a Dios y tuvo una conversión impactante; cuando salió de la cárcel empezó a ganar almas para Cristo y llegó a ser un poderoso evangelista. ¡Dios transforma![1]

ORACIÓN

Amado Jesús, qué bendición ha sido conocerte; eres el ser más extraordinario de todo el universo; eres el valiente de valientes. Me rescataste de la esclavitud, rompiste mis cadenas y cancelaste todos los argumentos que el adversario tenía en mi contra. 

Gracias por ofrendar Tu vida para que el mal no me dañe; tomaste a los principados de iniquidad y los exhibiste como trofeos en la Cruz del Calvario. Te agradezco Jesús porque sé que Tu victoria hizo de mí un triunfador y puedo vencer porque estás conmigo. Te amo Señor Jesús, amén.

DECLARACIÓN

“Vivo agradecido con Jesús quien por medio de Su sangre me ha hecho un triunfador”.

♥Mis ojos♥





"Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá." Salmo 101: 6. Si David habló de esta manera, podemos estar seguros de que el Hijo de David piensa de la misma manera. Jesús busca hombres fieles, y fija Sus ojos en ellos, para observarlos, para sacarlos adelante, para animarlos, y para recompensarlos. Ningún hombre de corazón sincero debe pensar que no es tomado en cuenta; el propio Rey tiene puestos Sus ojos en él. Hay dos resultados que se derivan de esta noticia real. Primero leemos, "para que estén conmigo." Jesús lleva a los fieles a Su casa, los coloca en Su palacio, los hace Sus compañeros y se deleita en su compañía. Hemos de ser fieles a nuestro Señor, y Él mismo se manifestará luego a nosotros. Cuando nuestra fidelidad nos cueste más, será más recompensada; entre más furiosamente nos rechacen los hombres, más gozosamente nos recibirá el Señor. Además, Él dice del hombre sincero, "éste me servirá". Jesús usará para Su propia gloria a aquellos que desprecian los ardides de la política, y le son fieles a Él, a Su Palabra, y a Su Cruz. Estos estarán en Su séquito real, y serán los honrados siervos de Su Majestad. La comunión y la utilidad son la paga de la fidelidad. Señor, hazme fiel, para que habite contigo y te sirva. La Chequera del Banco de la Fe

♥Aveces nos preguntamos♥




 Aveces nos preguntamos: "Señor, ¿por qué tenemos que pasar por todos estos quebrantos y dificultades?" Pero hay muchas cosas que el Señor no te puede revelar por adelantado, pues aún no estás listo para ellas. Tienes que pasar por diversas pruebas desconociendo lo que hay en el futuro para ver de qué eres capaz, para que se demuestre tu lealtad y tu fortaleza, para medir tu fidelidad, ¡para ver si estás dispuesto a hacer lo que sea que Dios te pida! Si desde el principio el Señor te contara el final, todo sería demasiado fácil; sería como darte la solución a una adivinanza o como armar el rompecabezas por ti. Eso no sería una prueba. A pesar de que en cierto sentido le duela, a Dios le gusta ver cómo sales adelante a pesar de todas las pruebas y dificultades. ¡Disfruta al verte ganar la carrera, soportar la aflicción y la batalla, luchar hasta el final y vencer! Si aguantas la prueba y la superas, Dios podrá hacer por tu intermedio cosas aún mayores que antes, al estar en el centro de Su voluntad, donde Él sabe que encajas mejor, realizando esa labor específica que te tiene reservada, lo que Dios más quiere que hagas. ¡No te conformes, pues, con nada que no sea lo mejor que Él quiere para ti! ¡Aguanta! ¡Está a la vuelta de la esquina! ¡Y vale la pena! (Ap.3:11) RECIBE LAS BENDICIONES DEL ALTISIMO!!.

domingo, 8 de julio de 2018

♥¡Buenos Mayordomos!♥ ...............1ºCo 6:20

¡Buenos Mayordomos!




“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” 1ºCo 6:20

¡Cuántas veces olvido esto en mi vida! Sé que soy propiedad de Dios, comprada por precio de sangre, redimida para Su gloria…pero muchas veces mi actuar puede no mostrar quién es mi dueño.
Debemos reconocemos que Dios es el Creador, el Señor y Dueño absoluto de todo. Reconocer la soberanía de Dios en todos los aspectos de la vida... testificándolo no solamente con la boca, sino con los hechos.

Recordemos que en medio de lo que le ofrezco al Señor, lo que más le interesa a Él es mi condición espiritual más que la cantidad de mi ofrenda. Él no necesita nada ( Hechos 17:25), pero sabe que sí su pueblo necesita aprender que “ más bienaventurado es dar que recibir” Hechos 20:35, y , por medio de la mayordomía cristiana, el Señor nos ofrece esta gran oportunidad.

Recordemos que Dios mira nuestro corazón en medio de aquello que le ofrecemos a El, por lo cual hay algunos puntos que considerar para ser el mayordomo que Él espera de mí:

Tener un corazón que reconoce a Dios como el Dueño.
Mateo 10:8. Todo aquello que tenemos es por pura gracia, para cumplir con lo que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros y para Su Gloria.

Tener un corazón limpio.
Uno sabe cuando permitimos “pecados” en nuestro corazón….quizás pensando erradamente que “nadie lo sabe”…pero quién más me debe importar conoce mi corazón y pensamientos. Salmos 139:1-3

Tener un corazón en paz con otros.
Mt. 5:23-24. No puedo decir que estoy bien con Dios… si no lo estoy con mis hermanos. Una relación de comunión con el Señor implicará una relación de comunión con las personas.

Tener un corazón obediente.
1° Samuel 15:13-22. Obediencia a Su Palabra agrada al Señor más que cualquier ofrenda. La medida de mi obediencia a Dios es la medida de mi amor a Él. “ Si me amáis guardad mis mandamientos” Juan 14:15

Tener un corazón agradecido.
La ofrenda del perfume en Mateo 26:6-13, un perfume de gran precio…

Tener un corazón fiel.
1°Corintios 4:2.

Somos mayordomos de Dios. Estamos en deber de usar todo lo que Dios nos da para su honra y gloria.

La mayordomía es el cuidar y usar todo lo que el Señor nos ha dado. No es solamente las cosas materiales, sino también incluye nuestro cuerpo, nuestro tiempo, nuestra familia, nuestros talentos, nuestros dones, el Evangelio. Tenemos que entregarle cuentas al Señor del uso de todo lo que El nos ha dado. Como hijo de Dios ¿vives para Él? A veces decimos... ¡No tengo tiempo! No hay tiempo para orar, leer y meditar en la Palabra y por supuesto menos tiempo tenemos para evangelizar, estamos llenos de compromisos, la escuela, la Universidad, el trabajo, la familia, etc., sencillamente ¡No hay tiempo!. ¿Es mi caso? ¿Es tu caso?

Miremos a nuestro alrededor y las necesidades que allí hay.
Seamos prácticos en el amor.
Administremos nuestro tiempo personal, para darlo a los demás.
Mostremos la verdadera madurez de ser profundamente espiritual...siendo profundamente práctico.

¡Cumplamos aquello para lo que fuimos llamados por Dios: servir a otros y glorificar Su Nombre!


♥¿Cuál es tu identidad?♥ .............(Gálatas 4:7)

¿Cuál es tu identidad?




Imaginemos que nos encontramos con una persona que no conocemos y nos pregunta: ¿Cuál es tu nombre? ¿Cuántos años tienes? ¿A qué te dedicas? Y .. ¿Quién eres? …
Podemos pensar que ya hemos respondido esta pregunta, pero quiénes somos es una pregunta que trasciende el nombre, la edad, el género o la nacionalidad.
¿Cuál es nuestra identidad?

Desde un punto de vista psicológico puede decirse que identidad personal es la que hace que uno sea “sí mismo” y no “otro”. Se trata pues, de un conjunto de rasgos personales que conforma la realidad de cada uno y se proyecta hacia el mundo externo permitiendo que los demás reconozcan a la persona desde su “mismidad”, esto es, en su forma de ser específica y particular.

La individualidad sólo es posible cuando se exterioriza la personalidad auténtica del ser humano, de manera tal que éste pueda reconocerse a sí mismo como parte de la humanidad en general y simultáneamente, como un ser único y diferente de los demás. Esto es pues, la identidad.

Algunos autores diferencian entre la identidad (en el sentido de identificación) que refieren a información cuantitativa y cualitativa que al ser observable y medible, puede asegurar que se trata de un individuo y no de otro, y la identificación personal que destaca los caracteres propios y distintivos que hacen que cada sujeto pueda diferenciarse de los demás, de esta manera, la identidad personal no se agota en la identificación.

¿Cuáles son los rasgos que nos definen? ¿Son, acaso, los rasgos con los que Dios nos ha definido?

“Así que, ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo” (Gálatas 4:7)

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder” (Mateo 5:14)

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres” (Mateo 5:13)

Si no somos lo que debemos ser perdemos nuestra verdadera identidad.
Nadie nos conoce mejor que nuestro creador y él sabe con el propósito con el que hemos sido hechos. Dios nos hizo a su semejanza para ser la luz y la sal de este mundo. Cuando estábamos muertos nos rescato y nos dio la vida eterna. Nos hizo sus hijos para anunciar la buena noticia. ¿Somos acaso estas cosas? ¿Son estos los rasgos de nuestra identidad? ¿Nos reconocen como luz y saben que nuestras acciones hablan de nuestro Padre?
Busquemos llegar a ser lo que debemos ser. Lo busquemos cada día como buscamos los alimentos y el agua para vivir.

Y cuando nos pregunten quienes somos podamos decir: soy hijo del Dios viviente, heredero del Reino de los cielos, la luz que Dios puso en la tierra para alumbrar y la sal de este mundo. Que esta sea nuestra realidad. Amén.


♥¡TU HISTORIA TENDRÁ UN BUEN FINAL!♥............Romanos 8:28




¡TU HISTORIA TENDRÁ UN BUEN FINAL!

El diablo te propone varias mentiras, entre ellas: la mentira “siempre” y la mentira “nunca”.
La Palabra de Dios declara que el diablo es “un mentiroso y padre de mentira” (Juan 8:44). El enemigo te dice que las situaciones difíciles de tu vida “nunca” cambiarán y que todo lo malo será “siempre” igual como hasta ahora. Te dice que “nunca” obtendrás lo que quiere ...s y que “nunca” recibirás el milagro que tanto esperas ¡él es un mentiroso!
Con esas mentiras logra crear temor en tu corazón; el “siempre” y el “nunca” del diablo que no son verdad porque tarde o temprano todo cambia.
Existe otra mentira que el enemigo te dice; y es que si haces la voluntad de Dios atravesarás por problemas, pruebas y dificultades, que tu vida terminará mal, en bancarrota, en soledad, que fracasarás, que le fallarás a Dios, a tu familia y que tu vida nunca mejorará.
Pero, no te preocupes, recuerda que “a los que aman a Dios todas las cosas les ayuda a bien” (Romanos 8:28). En otras palabras, si continúas creyendo y confiando en Dios, las cosas malas al final se convertirán en cosas buenas y con Dios de tu lado, tu historia terminará bien.
Cuanto más dependes de Dios, más puede Él hacer a través de ti. Aunque a veces, pases por quebrantamiento antes de entrar en Sus bendiciones.
Dios le dijo al profeta Isaías, que le dijera a Su pueblo, que su desierto se transformaría en un hermoso jardín (Isaías 35:1). El desierto simboliza tiempos de prueba y dificultad; puede ser que hoy mismo te encuentres allí y tienes mucho temor, tristeza y pocas fuerzas. Pero, aunque el enemigo te ha dicho tantas mentiras para detenerte, si amas a Dios y deseas hacer Su voluntad, tu historia tendrá un buen final.
Si tu vida está en las manos de Dios, ni uno de tus cabellos cae a tierra sin Su permiso, todo lo que estás viviendo será para tu bien y tendrás un final feliz ¡Las cosas buenas que esperas ya están en camino! Créelo y vendrán.
¡TU DESIERTO SE CONVERTIRÁ EN UN PRECIOSO JARDÍN DE ROSAS!
«Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.» —Isaías 35:1, RV60

🩸Salmos 103:10-12🩸

  🩸 Salmos 103:10-12 🩸 Reina-Valera 1960 🩸 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuest...