Tu vida no está abandonada bajo las fuerzas ciegas de la suerte sino que está envuelta en la REALIDAD eterna, poderosa y soberana de Dios. “Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos”.
No dudes de la realidad de Dios cuando estés en medio de las tentaciones y adversidades. No te dejes influir por el criterio de la mayoría, no busques otras opciones “lógicas” y “convenientes” para salir de la crisis, eso te hundirá más. Desecha todo consejo que se oponga a lo que Dios ha establecido aunque tengas que pagar un precio muy alto de rechazo. Es en esos momentos cuando Dios debe ser tu prioridad. Él ha prometido defenderte, necesitas creerlo. “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.
Salmos 118:6.
DESCANSA EN DIOS.
Descansa en Dios aunque el tiempo te haya cerrado las puertas y las oportunidades.
Descansa en Dios aunque todos te hayan olvidado.
Descansa en Dios aunque ahora estés en la bóveda más oscura y profunda.
Descansa en Dios aunque todo y todos se te hayan vuelto en tu contra.
Descansa en Dios creyéndole, obedeciéndole y esperando. Él te tiene todo preparado desde el principio.
¡APRENDE A DESCANSAR EN DIOS!
No olvides que las convicciones firmes en su Palabra se desarrollan y fortalecen en las adversidades.
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