Toda acción tiene sus consecuencias; por lo tanto, piensa y reflexiona antes de proceder, antes de dar el siguiente paso, no te dejes llevar por tus impulsos. Sigue los lineamientos que Dios te establece en su Palabra para que todo te salga bien.
Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni va por el camino de los pecadores,
ni hace causa común con los que se burlan de Dios,
2
sino que pone su amor en la ley del Señor
y en ella medita noche y día.
3
Ese hombre es como un árbol
plantado a la orilla de un río,
que da su fruto a su tiempo
y jamás se marchitan sus hojas.
¡Todo lo que hace, le sale bien!
Salmo 1: 1-3
Reflexiona como vas a proceder ante esa nueva oportunidad que Dios te ha abierto, no la desperdicies con una mala decisión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario