Tu vida es un don, es un regalo de Dios; un regalo diseñado desde y para toda la eternidad. Dale gracias por el don de la vida eterna otorgado por medio de Jesucristo... "Quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad" (2 Timoteo 1:9)
Tú tienes una historia orientada hacia propósitos eternos; así te lo dice Dios ahora... "Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré..." (Jeremias 1:5 ) No apareciste sobre la tierra por obra del azar, ni por error humano. Cree que así es... "El Eterno Dios cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Dios, es para siempre; no desampares la obra de tus manos" (Salmo 138: 8)
Pídele a Dios que te conceda vivir conforme a sus propósitos eternos... "Señor, dame a conocer tus caminos, enséñame a seguir tus sendas... enséñame a caminar en tu verdad" (Salmo 25:4-5)
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