Todo lo que hayas encomendado a Dios y fundamentado en él, permanece bajo su cobertura total; desde el momento que lo haces, ya tiene preparada su protección contra toda fuerza maligna que pretenda derribarla, independientemente a su número y fuerza.
El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.
Salmo 91:1
NADIE DERRIBARÁ LO QUE HAYAS ENCOMENDADO A DIOS.
No tengas miedo, Dios dará la orden para que tus eventos sucedan con una sincronía perfecta, verás como te pondrá personas específicas que intervendrán para favorecerte en el momento exacto y en el lugar específico.
Deja de angustiarte.
Confía en Dios.
Él intervendrá a tu favor.
Diré yo al Eterno Dios: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.
Salmo 91:2

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