La respuesta de Dios ante tu clamor, en el que insistentemente pediste su intervención sobre tus oponentes, es esta...
No les tengas miedo... ninguno de ellos podrá resistirte.
Josué 10:8
Tú sabes a qué se refiere con esta respuesta tan clara y específica; él te recuerda ahora que está velando continuamente por ti en estos instantes, no te ha dejado a la deriva. Nunca lo hará.
Nadie podrá derribarte por muchas estrategias que intente desarrollar en tu contra; Dios hará que coincidan una serie de circunstancias que te favorezcan de manera milagrosa y oportuna.
Espera en Dios.
Solo él podrá ayudarte.
Descansa en él.
Sigue adelante.
Haz lo que te corresponde.
No desmayes.
No teman ni se acobarden,
sean fuertes y valientes.
Josué 10:25

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