
Las cosas de Dios muchas veces no las entendemos. Muchas veces somos orgullosos, altaneros, engreidos, nos sentimos superiores a otros; soberbios, y el Señor muchas veces nos hace recordar que ante él todos somos iguales, y nos manda tormentas y adversidades, para que aprendamos a ser humildes, que si no tenemos paciencia nos enseña a ser pacientes, que muchas veces necesitamos pasar por el fuego para pulirnos. Nos pone en situaciones muchas veces embarasosas para bajar nuestro ego que se nos inflama más que un balom, para bajarnos y hacernos entender que él es Dios, y hace como él quiere . Seamos humilde y demos las gracias a quien se la merece. Al Rey de Reyes y Señor de los Señores🙌
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