No dudes, no te angusties, no te desesperes, no te entristezcas y no te
desesperes ante la situación incierta e inevitable que tienes ante ti; dale
gracias a Dios, porque en medio de ella te está enseñando a tener una visión de
fe, de esperanza y de gratitud.
Será Dios quien dé la orden para que las cosas sucedan como tienen que
suceder de manera repentina y poderosa a medida que avances; todo plan
contrario será anulado totalmente por él. Nadie podrá oponérsele aunque se lo
proponga.
Exclamarás entonces con plena certeza...
“Nuestra
alma espera al Eterno Dios; nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Por tanto, en
él se alegrará nuestro corazón”
Salmo 33:20-21
Es ahora, cuando tu fe debe de estar arraigada únicamente en Dios; arraigada
en sus promesas, aunque en estos momentos no visualices ninguna perspectiva
favorable. Detrás de toda esta situación lamentable, hay un gran propósito diseñado
por él.
“El
Eterno Dios está en medio de ti,
Poderoso,
él salvará”
Sofonías 3:17
“El
Poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”
Lucas 1:35
Abandónate ahora bajo la cobertura soberana del Dios Altísimo, y deja
que todo suceda como tiene que suceder, así como Dios lo determinó para ti... ¡No
te dejará!
Nada te faltará, la ayuda que necesites siempre te vendrá “desde arriba”;
Dios sabe en qué momento y cómo recibirás su provisión
“Aquel que sustenta el universo, no te dejará”
(Nuestro Pan Diario)
“Estad
quietos, y conoced que yo soy Dios”
Salmo 46:16

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