Dios nos ha creado para VIVIR,
No para morir.
“Dios no es Dios de muertos, sino de vivos”
Mateo 22:32
¡De Dios venimos!
¡Por él vivimos!
¡Hacia él vamos!
Nuestro destino definitivo NO está enmarcado en esta tierra, sino en las moradas eternas; no hay razón para temer ni dudar.
Nuestro Señor Jesucristo nos da palabras de consuelo al respecto...
“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino”
Juan 14:1-4
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”
Juan 14:6
Sin embargo, muchas son las personas que han rechazado a Jesucristo, el único camino que lleva a LA VIDA; la mayoría de personas alrededor del mundo han optado por el camino que lleva a la muerte.
“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”
Juan 3:17-19
HOY ES EL DIA PARA ROMPER CON LA MUERTE.
La oportunidad es AHORA, en este momento; mañana puede ser demasiado tarde. Ahora Jesucristo le ofrece al mundo la oportunidad de VIVIR para siempre.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
Juan 3:16
Creer que Jesucristo es el Dios Eterno y dador de VIDA.
Creer que por medio del sacrificio de Jesucristo, somos justificados de todo pecado.
Creer que por medio de Jesucristo obtenemos la salvación y la vida eterna.
Creer que el Espíritu Santo transforma las diversas áreas de nuestras vidas.
Creer que el Espíritu Santo pondrá en nosotros la disposición y la determinación para vivir conforme a la Palabra de Dios.
¡Las consecuencias de esta fe, se verán reflejadas en las obras espontáneas que produzca el Espíritu Santo trabajando EN nosotros y POR MEDIO de nosotros!
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo”
2 Corintios 5:17

No hay comentarios:
Publicar un comentario