
Al asimilar la Palabra de Dios con la ayuda del Espíritu Santo te percatas de que su mensaje es directo y oportuno a tu necesidad específica.
Es Dios mismo diciéndote... “Yo soy, el que habla contigo” (Juan 4:26) ¡Sin lugar a dudas, una prueba irrefutable de su cercanía!
ATENCIÓN A LA VOZ DE DIOS.
Que su Espíritu te ayude a asimilar sus Palabras para que penetren hasta lo más profundo de tu corazón y permanezcan arraigadas en él independientemente a toda circunstancia.
“Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley (La Biblia), sino que de día y de noche meditarás en él (Reflexión bíblica) para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito (Obediencia), porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien (Respaldo de Dios)
Josué 1:8
A medida que incrementes la reflexión de bíblica, experimentarás la cercanía del Eterno Dios, quien ha prometido estar contigo todos los días.
“Yo estoy con vosotros todos los días”
Mateo 28:20
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