Es importante que cultives tu vida espiritual para que sea Dios quien produzca deseos que vayan de acuerdo a su voluntad y ponga una determinación firme para llevarlos a cabo. Es necesario que te ocupes del Espíritu...
“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz” Romanos 8:6.
“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” Filipenses 2:13.
En tus fuerzas eres incapaz de llevar una vida agradable a Dios, ya que tus instintos “no piensan”; simplemente se “dejan llevar”. Experiencias pasadas te lo recuerdan...
“Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” Romanos 8:7-8
Una voluntad sometida bajo la acción sobrenatural del Espíritu Santo se reflejará en un testimonio genuino de vida en cualquier lugar o circunstancia. Sus frutos serán evidentes, serán como una potente luz en medio de la oscuridad.
“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” Mateo 5:14-16
SOMETE TU VOLUNTAD A DIOS.
Del resto, él se encargará...

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