Y salió JESÚS y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Marcos 6: 34
DICE EL SEÑOR: YO SOY el Buen PASTOR; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Juan 10: 11-12.
“Aprended de MÍ, que soy manso y HUMILDE de corazón” dice el SEÑOR (Mateo 11: 29).
¿Quién realmente desea ser ministrado por Nuestro SEÑOR?
La PALABRA confronta al ser humano con la realidad de su vida espiritual, con la realidad de su pecado, llama y conduce al GENUINO ARREPENTIMIENTO, a un cambio de dirección en la vida en todos los sentidos.
El creyente verdadero toma la cruz día a día y sigue a CRISTO (Lucas Capítulos 9 y 14; 1 Pedro 2; Gálatas 5).
Pero al parecer, en este tiempo que nos corresponde vivir, ya nadie desea ser confrontado a la LUZ de las Escrituras.
Desean escuchar sobre las bendiciones y promesas, sobre lo agradable, pero le garantizo que seguir a Nuestro SEÑOR no es “miel sobre hojuelas”.
Es el ÚNICO CAMINO que nos conduce al cielo, pero es ANGOSTO y muchas cosas de usted mismo le estorbarán en este trayecto (camino), porque no caben en él.
Lo puede corroborar conforme a las vidas de los primeros discípulos de CRISTO, vea, escudriñe para que conozca como fueron sus historias. Y esto, no debe "espantar" a nadie, al contrario. Es un reto para VALIENTES, los cobardes aquí no entran.
Los mensajes de “miel” son los que les satisfacen a las multitudes, olvidando que los creyentes de JESUCRISTO, discípulos del SEÑOR somos sal y luz, no azúcar.
La sal sirve para sazonar y preservar los alimentos, entre otras cosas.
No solamente los pastores (líderes), o distintos ministerios tienen responsabilidades y darán cuentas al SEÑOR, nosotros también las tenemos.
Por cierto, oremos por nuestros valiosos hermanos pastores, ¡qué difícil trabajo tienen!
Claro está, hablo de los pastores, siervos de CRISTO (no señores), sujetos al SEÑOR, sujetos a la PALABRA, sujetos a SU DOCTRINA.
Sin envanecimientos carnales.
Pero, pregunto:
¿Qué estamos haciendo cada uno de nosotros para edificar al Cuerpo de CRISTO?
¿Qué “doctrina” estamos predicando o compartiendo con los incrédulos y demás?
¿Qué Evangelio? El EVANGELIO de CRISTO que nos confronta, ¿o un evangelio imaginario que únicamente “acaricia” las conciencias?
Si es que lo estamos haciendo.
El cuerpo en sí, tiene muchas funciones y para que estas se lleven a cabo correctamente, se necesita de todos los “órganos” (células).
Todos los miembros del CUERPO de CRISTO son preciosos y UNGIDOS, aunque con diversas funciones, ninguno es mayor a otro, al contrario.
La cabeza de este CUERPO espiritual es Nuestro SEÑOR y todos somos sumisos unos a otros, siguiendo la ENSEÑANZA del MAESTRO, el SEÑOR de señores.
Estos miembros sujetos al SEÑOR, no tratan de hacer lo que le corresponde a otros de acuerdo a los dones impartidos por VOLUNTAD DIVINA.
Esta responsabilidad y compromiso es individual, no por grupos.
¿Conoce su lugar dentro del Cuerpo de CRISTO? Si es que tiene algún lugar.
En muchas ocasiones se acusa de que los mensajes bíblicos, son muy “duros”. “Dura es esta palabra”, como le dijeron a Nuestro SEÑOR.
Realmente duro será, que un individuo viva engañado toda su vida, jamás confrontado con su propia realidad espiritual, con su pecado y al final no llegue al cielo.
Duro será cuando CRISTO les diga: “Jamás os conocí”.
• CREER y CONOCER son dos términos clave para el creyente, siervo del SEÑOR. Ambos aparecen más de 90 veces en el Evangelio de Juan.
• La enseñanza del SEÑOR nos recuerda que conocer a DIOS y creer en JESÚS el CRISTO (Mesías) se expresa con ACCIONES.
• Mientras CREER en JESÚS puede estar basado en las señales, los seguidores de CRISTO deben procurar una FE más profunda. ÉL quiere que confíen en SU PALABRA y la pongan en práctica (Juan 8: 31; 2: 23-25).
Una total dependencia de ÉL en todos los sentidos.
Hablando sobre congregarse, si usted asiste a un lugar donde se predique la Sana Doctrina de CRISTO, ¡Bendito sea el SEÑOR por esto!
Tendrá el deseo de reunirse amorosamente con otros hermanos para hacer oración y estudiar juntos las SAGRADAS ESCRITURAS, con la UNCIÓN del SANTO que permanece en cada uno de nosotros los creyentes.
Las reuniones estarán enfocadas a la oración en la UNIDAD del ESPÍRITU, a exaltar a CRISTO y hacer un estudio serio, maduro, sólido de la PALABRA.
Así sean 2 ó 3 reunidos en SU NOMBRE, ustedes son IGLESIA, CUERPO de CRISTO.
Por eso es tan importante que tenga un estudio continuo de la ESCRITURA, para que nadie le engañe con un evangelio falso, diluido que nada tiene que ver con el EVANGELIO VERDADERO.
Pero, si no es así, y lo está haciendo únicamente porque escrito está en las SAGRADAS ESCRITURAS, la exhortación de “no dejar de congregarse como algunos tienen por costumbre”, está en peligro de escuchar doctrinas heréticas.
Si dentro de si mismo sabe que las predicaciones y las reuniones que se efectúan salen del Orden establecido por el SEÑOR en SU PALABRA, es mejor que huya de ese lugar.
A quien dará cuentas es al SEÑOR y ÉL mismo le preguntará el por qué usted aceptó esas falsas enseñanzas impartidas a usted y a otros aún conociendo la VERDAD de SU EVANGELIO.
Esto, no es cuestión de juego, ni de cumplir con normas eclesiásticas de ningún tipo, se trata de servir a JESUCRISTO, cueste lo que cueste.
Y no entrar en la tibieza y el confort en la que están la mayoría (no todos).
Visite las grandes congregaciones, las que tienen multitudes reunidas y le garantizo que en la mayoría de ellas no encontrará al SEÑOR, menos SU EVANGELIO, esa predicación “dura” que a todos nos confronta, y la mayoría rechaza por no desear escucharla.
Mucho se habla ahora de reuniones de creyentes donde no se cuenta con los diversos ministerios, porque son pequeños grupos.
Perdón mi hermano, si la reunión es el NOMBRE del SEÑOR ÉL está ahí MINISTRANDO.
Muchos hemos optado por Iglesia en casas. La iglesia de Hechos nos habla al respecto.
Antes que otra cosa, analice todo a la LUZ de las SAGRADAS ESCRITURAS.
Ore todos los días, de lunes a domingo, esa comunión con el SEÑOR es primordial en su vida. No espere a que sea fin de semana para encontrarse con otros hermanos a estudiar la PALABRA.
Hágalo usted mismo, si entre semana no encuentra a otros creyentes con tiempo de dedicación para el SEÑOR.
No se quede sin “alimento”, necesita PALABRA para permanecer FUERTE y FIRME en la FE.
Este es el problema de muchos, esperan a que sea domingo y les den una “probadita” de media hora de predicación, pudiendo estar satisfechos con alimento sólido porque buscan del SEÑOR todos los días de su vida.
¿Usted tiene el ESPÍRITU del SEÑOR, no es así? ÉL le conducirá a toda VERDAD del EVANGELIO.
El día que estemos de frente ante el TODOPODEROSO, se acabará toda esta arrogancia teológica y doctrinal, ese envanecimiento de “conocimiento” que ahora es tan frecuente en gran parte de los puestos ministeriales.
Ante SU PRESENCIA, muchos enmudecerán y el ORGULLO se desvanecerá en ese momento.
Ese día muchos desearán haber buscado más de CRISTO, y haber atendido a las advertencias, consejos y exhortaciones de la PALABRA…
Aprenda de memoria Apocalipsis Capítulos 2 y 3, conocerá las exhortaciones de Nuestro SEÑOR para el día de hoy a SU IGLESIA.
Sino que hablando la VERDAD en amor, crezcamos en todos los aspectos en Aquel que es la CABEZA, es decir, CRISTO Efesios 4
La paz de ÉL sea con cada uno de nosotros.

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