Has considerado diversas posibilidades y has entendido que nada ni nadie en este mundo puede brindarte la seguridad y estabilidad que tanto te urge justamente en estos momentos.
No puedes entrar ni salir.
No hay alternativas de nada para suplir tus necesidades básicas.
¡Una situación completamente perdida!; sin embargo, para Dios no lo es, ya que nada hay imposible ni difícil para él.
Al igual que el salmista declara hoy lo siguiente:
Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
Salmo 121:1-2
Tu socorro no vendrá de los apoyos humanos a los que te habías acostumbrado; por esa razón, Dios permitió que ya no contaras con ellos porque entonces jamás confiarías absolutamente en él. Como verás, Dios tiene sus extraños métodos. Te estás entrenando para tiempos peores, en donde dependerás totalmente de Dios.
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Entiende que tu socorro viene de aquel, que sacó de donde NO HABIA NADA, el universo entero.
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Solamente créelo y decláralo...
¿Cómo vas a hacer con esos compromisos y obligaciones inaplazables?
Aquí solamente Dios es suficientemente capaz de hacerte resurgir en medio del caos terrible que te rodea.
Tú verás cumplirse su palabra en ti, aunque las condiciones a tu alrededor estén totalmente perdidas. ¡Comprobarás que Dios no miente!
Uno de los Salmos que pueden fortalecerte todos los días de tu permanencia en este mundo es el 34. Léelo, reflexiónalo y aplícalo en medio de todas estas circunstancias difíciles que azotan al mundo.
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca.
En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced a Jehová conmigo, y exaltemos a una su nombre.
Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.
Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados.
Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en él.
Temed a Jehová, vosotros sus santos, pues nada falta a los que le temen.
Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
Venid, hijos, oídme; el temor de Jehová os enseñaré.
¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien?
Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.
Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.
Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.
La ira de Jehová contra los que hacen mal, para cortar de la tierra la memoria de ellos.
Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.
Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.
El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
Matará al malo la maldad, y los que aborrecen al justo serán condenados.
Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él confían.
Salmo 34

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