
Cuando son palabras dulces puedo percibir la belleza de un corazón en el cual habita Dios.Cuando son palabras duras y ásperas puedo percibir un corazón lastimado sin la presencia de Dios.
Cuando son las palabras de mis hijos, me siento muy orgullosa y contenta de tener la bendición de Dios en casa.
Cuando son las palabras del ser que amas, siento que vale la pena vivir y que soy muy afortunada y bendecida por amar y ser amada.
Cuando son las palabras de la amistad y además acompañadas por una bella flor, me siento privilegiada de tener amigos que oran por mi y que además puedo compartir tantos momentos de mi vida y recibir todo el apoyo que solo un amigo de verdad puede dar.
Me considero una mujer muy afortunada por poder vivir el amor en sus diferentes etapas.
Por entender lo que las palabras logran en mi como disfrutar cuando escucho un Te Amo, la confianza con que se charla con un amigo de cualquier cosa, el respeto por el amor con que se comparte la fe, y la admiración que expresas a quien te enseña algo que necesitabas aprender.
Cuando tus palabras vienen hacia mi con una muestra de afecto, con una exhortación, con un consejo o una sugerencia, pero cargadas de amor, lo único que tus palabras lograran será hacerme sentir amada y que lo que me dices es porque te importo.
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