No olvides tener siempre presente la Palabra de Dios durante el trayecto de tu vida.
No olvides las evidencias del cumplimiento de la Palabra de Dios.
No olvides las confirmaciones personales que Dios te da en su Palabra.
No olvides alimentarte cada día con el manjar del cielo.
Deseen con ansias la leche pura de la Palabra de Dios, como niños recién nacidos. Así por medio de ella, crecerán en su salvación.
1 Pedro 2:2
No olvides desechar todo lo que contamine tu vida espiritual.
Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humilidad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.
Santiago 1:21
No olvides dar todo tu esfuerzo en cada una de tus responsabilidades diarias. Tenlo siempre presente...
Mas vosotros, esforzaos y no desmayéis,
porque hay recompensa por vuestra obra.
2 Cronicas 15:17
No olvides descansar en Dios cuando la adversidad te envuelva.
No olvides que Dios te resolverá lo que tú consideras totalmente imposible.
No olvides que tendrás lo que necesites en el lugar y en el tiempo preciso.
Estad quietos y conoced
que yo soy Dios
Salmo 46:10
No olvides que precisamente ahora, Dios camina delante de ti abriéndote caminos donde no los hay.
He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Exdo 23:20