Es necesario que te pasen todas “estas
cosas” repentinas, aunque en medio de ellas enfrentes situaciones
totalmente incomprensibles; necesitas tener la plena certeza, que lo que Dios
se propuso hacer contigo, lo hará.
Acude constantemente a la oración, para que sea Dios quien te dé la
sabiduría para proceder, la fuerza para avanzar y la efectiva protección en
medio de todo peligro.
“Buscad
al Eterno Dios y su poder;
buscad
siempre su rostro”
Salmo 105:4
No te angusties, ten paz; toma la determinación de confiar plenamente en
los procesos soberanos de Dios, aunque por momentos nada factible veas; al
final, serás evidencia de su poder soberano.
Nuevamente Dios te confirma
sus palabras oportunas.
“Estad
quietos, y conoced que yo soy Dios”
Salmo 46:16






