Todo lo tienes en contra, nada te favorece para que los propósitos de Dios se cumplan tal y como los ha determinado; no hay recursos, ni las condiciones adecuadas para que así sea.
Además de no contar con el apoyo de las personas, las crisis diversas te golpean con fuerza; no ves nada claro ante ningún rumbo. Ningún horizonte claro... ¡Nada de nada!
No cuentas ni con lo más básico, las palabras desmotivadoras te bombardean sin cesar, incluso hasta te echan la culpa por todo; sientes que te hundes, y como resultado de ello, te quejas y reniegas buscando una respuesta lógica ante lo que te pasa.
Sientes que Dios no te escucha después de haber orado e implorado tanto; sin embargo, no hay palabra tuya que no haya sido tomada en cuenta por él.
Que la situación imposible que vives ahora, no te haga pensar en la “irrealidad” y en la “inconsistencia” de Dios; que aunque no lo veas, ni lo sientas, su presencia activa te acompaña. No tengas miedo ante la realidad que ahora enfrentas, no dudes en ningún momento de su poder soberano; Dios te está enseñando ahora a caminar por fe sobre toda circunstancia adversa; que su Espíritu te ayude a avanzar en la oscuridad, aunque no comprendas ni aceptes lo que suceda.
Créele a Dios, póstrate ante él, encomiéndale toda tu historia personal, persevera en la oración, descansa en sus procesos soberanos y espera en su intervención milagrosa.
“Tened ánimo; yo soy, no temáis”
Mateo 14:27
Todo lo tienes en contra, nada te favorece para que los propósitos de Dios se cumplan tal y como los ha determinado; no hay recursos, ni las condiciones adecuadas para que así sea.
Además de no contar con el apoyo de las personas, las crisis diversas te golpean con fuerza; no ves nada claro ante ningún rumbo. Ningún horizonte claro... ¡Nada de nada!
No cuentas ni con lo más básico, las palabras desmotivadoras te bombardean sin cesar, incluso hasta te echan la culpa por todo; sientes que te hundes, y como resultado de ello, te quejas y reniegas buscando una respuesta lógica ante lo que te pasa.
Sientes que Dios no te escucha después de haber orado e implorado tanto; sin embargo, no hay palabra tuya que no haya sido tomada en cuenta por él.
Que la situación imposible que vives ahora, no te haga pensar en la “irrealidad” y en la “inconsistencia” de Dios; que aunque no lo veas, ni lo sientas, su presencia activa te acompaña. No tengas miedo ante la realidad que ahora enfrentas, no dudes en ningún momento de su poder soberano; Dios te está enseñando ahora a caminar por fe sobre toda circunstancia adversa; que su Espíritu te ayude a avanzar en la oscuridad, aunque no comprendas ni aceptes lo que suceda.
Créele a Dios, póstrate ante él, encomiéndale toda tu historia personal, persevera en la oración, descansa en sus procesos soberanos y espera en su intervención milagrosa.
“Tened ánimo; yo soy, no temáis”
Mateo 14:27



