El peso de la maldad con sus nefastas consecuencias, ya rebasó los límites hasta el rincón más lejano del mundo; las consecuencias de la rebeldía contra las leyes de Dios se acrecienta a pasos agigantados. Es aquí cuando se cumplen las palabras de nuestro Señor Jesucristo:
Habrá tanta maldad,
que la mayoría dejará de tener amor hacia los demás
Mateo 24:12
También en una de sus cartas Timoteo escribe haciendo referencia a las palabras de Jesucristo:
También debes saber que en los tiempos últimos vendrán días difíciles. Los hombres serán egoístas, amantes del dinero, orgullosos y vanidosos. Hablarán en contra de Dios, desobedecerán a sus padres, serán ingratos y no respetarán la religión. No tendrán cariño ni compasión, serán chismosos, no podrán dominar sus pasiones, serán crueles y enemigos de todo lo bueno. Serán traidores y atrevidos, estarán llenos de vanidad y buscarán sus propios placeres en vez de buscar a Dios. Aparentarán ser muy religiosos, pero con sus hechos negarán el verdadero poder de la religión.
2 Timoteo 3: 2-5
Lo anterior, es una radiografía de lo que estamos viviendo ahora; y sin el propósito de ser fatalistas estamos al borde de un colapso universal, ya que todo lo que se proyecta y emprende fuera de la voluntad de Dios trae fatales consecuencias.
Que nadie los engañe con palabras vanas, porque precisamente por estas cosas viene el terrible castigo de Dios sobre aquellos que no lo obedecen.
Efesios 5:6
Por lo tanto, el consejo de la Palabra de Dios es el siguiente:
No tengan ustedes, pues, ninguna parte con los rebeldes a la voluntad de Dios. Ustedes antes vivían en la oscuridad, pero ahora, por estar unidos al Señor, viven en la luz. Pórtense como quienes pertenecen a la luz, pues la luz produce toda una cosecha de bondad, rectitud y verdad. Examinen siempre qué es lo que agrada al Señor. No compartan la conducta estéril de los que son de la oscuridad; más bien sáquenla a la luz.
Efesios 5:7-11
En medio de este mundo que se cae a pedazos como consecuencia de la maldad, tengamos fe en el poder soberano del Dios Altísimo, perveremos en la oración personal y comunitaria, abandónemonos bajo la asistencia sobrenatural del Espíritu Santo y difundamos la LUZ de Cristo en la densa oscuridad que nos rodea
No temamos permanecer fieles a la Palabra de Dios en un mundo rebelde a su voluntad, ya en medio de él seremos preservados para que cumplamos con la misión que se nos ha encomendado. A Dios no se le escapa ni un tan solo detalle relacionado con nuestra vida, ni uno tan solo.
En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.
Lucas 12:7
Podemos tener esa certeza plena que ningún detalle nuestro se le pasa por alto a Dios. No temamos...
Tu mano Señor, nos pondrá a salvo,
y así concluirás en nosotros tu obra