Tener paz no significa ausencia de problemas; tener paz es estar seguro de que en medio de los problemas hay un Dios Todopoderoso que está trabajando para que todo salga bien. Pero que nos lleva a no tener esa paz y que es uno de los frutos del Espíritu Santo:
♥1.- La Preocupación
La preocupación hace que el problema se convierte en un foco, en el cual se centra toda la atención. Cuando alguien está preocupado no puede dejar de pensar en la situación que está viviendo.
La preocupación es un enemigo que roba la paz, trae miedo, inseguridad y puede llegar a afectar la salud, tanto física como mental.
El mejor remedio para la preocupación se encuentra en Filipenses 4:6, que dice: «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
♥2.- La Culpa
Cuando se ha cometido algún pecado, el sentimiento de culpa puede hacer que una persona pierda su paz y se aleje de Dios. Lo mejor que se puede hacer es confesar la falta y pedir perdón; una vez el pecador se arrepiente Dios se encarga de perdonarlo y limpiarlo de su pecado.
1 juan 1-9
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
♥3.- La Ansiedad
Cuando alguien pasa por un problema, el deseo por resolver la situación puede generarle mucha ansiedad; una persona ansiosa siente angustia y se desespera por tomar el control de la situación.
El Señor tiene una palabra para todos los que están ansiosos:
1 Pedro 5-7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
♥4.- El Miedo
El temor suele ser uno de los principales enemigos de la paz; genera inseguridad y se convierte en un obstáculo para la fe. La única forma de enfrentar el temor es con ayuda de la Palabra de Dios.
Salmos 56-3-4
En el día que temo,
Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra;
En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?
♥5.- La incredulidad
Sin fe no hay paz; es por ello que en medio de una situación adversa, puede faltar todo menos la fe.
La fe es la única garantía de tener paz porque reafirma la confianza y la seguridad de que Dios va obrar en medio del problema.
Marcos 9
24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
En esos momentos cuando llega la incredulidad Dios es el único que puede ayudarte a confiar.
Filipenses 4
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
La paz es el resultado del perdón de Dios.
La paz de Cristo es real en medio de los problemas. Para mantener nuestra paz debemos orar y ser agradecidos por todo lo que se nos ha dado, presentar nuestras preocupaciones, sueños o problemas a Dios en oración en todo momento y ante cualquier circunstancia para que la paz de Dios guarde nuestros corazones y pensamientos
Da gracias a Dios por su paz: paz con Él, paz interior, paz con otros. Da gracias a Dios por Cristo, porque sin su obra la paz sería imposible, porque no hay paz para los impíos.
Pide a Dios que aumente tu confianza y fe en Él. Pídele que guarde tu corazón en completa paz.