Descansa en la provisión de Dios, pero siendo diligente en tus responsabilidades diarias, dando de ti hasta donde sea posible bajo el marco de la honradez y la justicia.
"No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? Porque las gentes buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas"
Mt 6:31-33
Será Dios quien te envíe la provisión que te resulta imposible tener; todo lo que necesites llegará inesperadamente en el lugar y en el tiempo preciso. Dios sabe cuando, no te afanes inutilmente.
Estad quietos y conoced que yo soy Dios
Salmo 46:10
Has comprobado con evidencias palpables como la provisión de Dios ha llegado a tus manos en el momento oportuno.
"Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie"
Dt 25:5






