Precisamente, en medio de las circunstancias que ahora enfrentas, es necesario que guardes en lo más profundo de tu interior el siguiente consejo:
"Confía en el Señor,
Él es tu ayuda y tu escudo"
Salmo 115:9
Deja que sea él quien haga lo que tú ya no puedes hacer, por muy tarde que sea y tus esperanzas estén totalmente perdidas; será él quien haga nuevas todas las cosas que se habían echado a perder; será él quien te dé la ayuda urgente que necesitas ahora; será él quien dé la orden para que todo se resuelva.
"Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene del Eterno Dios,
que hizo los cielos y la tierra.
Salmo 121:1-2
Será él quien te defienda de todo aquello que amenace derribar los proyectos que le has encomendado.
"No dará tu pie al resbaladero,
ni se dormirá el que te guarda"
Salmo 121: 3
"El Eterno Dios es tu guardador;
El Eterno Dios es tu sombra a tu mano derecha"
Salmo 121:5
"El Eterno Dios te guardará de todo mal;
Él guardará tu alma"
Salmo 121:7
"El Eterno Dios guardará tu salida y tu entrada
desde ahora y para siempre"
Salmo 121:8
Es necesario que creas y que esperes en Dios aun en contra de todo pronóstico desfavorable. Comprobarás como todas las "piezas" encajarán con una sincronía perfecta en el lugar y en el tiempo preciso.
"Todo cuanto el Señor quiere, lo hace
en los cielos y en la tierra,
en los mares y todos los abismos"
Salmo 135:6
"Mi propósito será establecido,
y todo lo que quiero realizaré"
Is 46:10