Antes un futuro incierto y peligroso no deben de afectarte, ya que tu futuro, tanto terrenal como celestial lo tienes asegurado en Jesucristo. Nada te faltará, cree que asà es...
"El Eterno Dios es mi pastor, NADA me faltará"
Salmo 23,1
Nada te faltará durante tu tránsito terrenal, tendrás todo lo necesario a pesar de las limitaciones presentes; tendrás todo lo necesario para tu subsistencia y para que desempeñes la misión que Dios te ha encomendado.
"Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo".
Salmo 23,4
Es cierto, las cosas empeorarán a tu alrededor; de hecho ya se están viendo las primeras señales, pero en medio de todo peligro, Dios te preservará para sus propósitos terrenales y para su Reino celestial.
"Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los dÃas de mi vida, en la casa del Eterno Dios moraré por largos dÃas"
Salmo 23,6
Dios ha prometido caminar contigo a través del trayecto que te hace falta recorrer; vayas donde vayas, estés donde estés te colmará de bendiciones inmerecidas, y cuando te toque partir de este mundo llegarás a las moradas eternas que han sido preparadas para ti.
SEGURIDAD ANTE TU FUTURO
Tu futuro no se circunscribe únicamente a este mundo terrenal, tu futuro va más allá de las realidades presentes y es ese futuro que Jesucristo te lo garantiza... "No se turben sus corazones; crean en Dios, crean también en mÃ. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si asà no fuera, yo asà les hubiera dicho; voy pues a preparar lugar para ustedes... para que donde yo estoy, estén también ustedes" (Jn 14, 1-3) Únicamente sigue el camino... "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre si no es por mÃ" (Jn 14,6)
Al seguir el camino que Dios te ofrece por medio de Jesucristo, obtienes la seguridad de que cuando llegues al final de tu camino
Seguridad Ante tu Futuro
terrenal, no quedarás bajo el polvo de la muerte... "Yo sé que mi Redentor vive y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios, al cual veré por mà mismo" (Job 19: 25-26)
Los hijos de Dios tenemos asegurada nuestra ciudadanÃa celestial, no hay razón para temer al futuro... "Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos recibir al Señor Jesucristo; él transformará nuestro cuerpo mortal, haciéndolo semejante a su cuerpo glorioso con el poder que tiene para dominar todas las cosas" (Fil 3:20-21)
Tanto tu futuro terrenal como el celestial, está amparado bajo los propósitos soberanos que Dios tiene sobre tu vida... "Yo sé los pensamientos que tengo acerca de ustedes, dice el Eterno Dios, pensamientos de paz y no de mal, para darles el fin que esperan" (Jr 29:11)
Además de abrirte puertas dentro de tu tránsito terrenal, Dios te abrirá las puertas de su Reino Celestial... "Yo conozco tus obras; he aquÃ, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar, porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre" (Ap 3:8)
Además de levantarte del polvo dentro de tu tránsito terrenal, Dios te levantará del polvo de la muerte... "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar no existÃa más... Enjugará Dios toda lágrima y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. He aquà yo hago nuevas todas las cosas... (Ap 21:5)
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