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miércoles, 11 de abril de 2018

♥Dios se Revela....Salmos 19:1,2♥

 


“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría”. Salmos 19:1,2
Dios es un Padre de amor, que se interesa por la vida de sus hijos. Él no te creó y te dejó abandonado a tu triste destino. Desea guiarte, y llevarte al puerto deseado de la felicidad. El problema es que, en este mundo, hay tantas voces que te dicen lo mismo y, a veces, tienes dificultades para identificar la voz de Dios. Pero, él siempre está a tu lado, llamándote e invitándote a vivir una experiencia de amor con él.
El versículo de hoy dice que la naturaleza cuenta la gloria de Dios. Te habla de muchas maneras: mediante el canto del pajarillo; cuando abre una flor; de manera dulce, en la brisa mansa de la tarde calurosa, o de manera enérgica, en la voz del trueno. Pero, te habla. La pregunta es: ¿entiendes lo que la naturaleza te comunica? ¿Tienes tiempo para detenerte y observar lo que sucede a tu alrededor, o vives demasiado ocupado y ansioso con las cosas de esta vida?
Es una pena que, a veces, el ser humano, al observar la belleza de los astros y de la naturaleza, empieza a adorar las cosas creadas, y no al Creador. Cuánta gente se pierde en los recovecos del misticismo y de la astrología, en lugar de volver sus ojos al Dios maravilloso que creó todo aquello. La próxi­ma vez que veas un arco iris, el vuelo de una mariposa o la salida del sol, trata de escuchar la voz de Dios.
El Señor desea comunicarse contigo no solo a través de su Palabra, sino también por medio de la naturaleza. Cuídala, obsérvala, protégela; y trata de aprender las lecciones que ella te puede proporcionar.
Haz de este un día de observación. Por el camino en que te diriges a tu trabajo, a tu colegio; en el jardín de tu casa o de la universidad; en la calle; en fin. Haz una pausa, observa lo que Dios creó, alza los ojos al cielo, mira el cielo azul o cubierto de nubes, y pregúntate a ti mismo: “¿Qué lecciones quiere enseñarme Dios, a través de las cosas simples que la naturaleza me muestra?”
¡Ah!, y no te olvides: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría”.

 


♥El carácter de una mujer de Dios♥




Cuál es el rasgo fundamental de la mujer cristiana? ¿Cuál es su forma de ser?
El rasgo más destacado de una mujer de Dios está simbolizado por el cabello. En 1ª Corintios 11:10,15 dice: "Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles ... A la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello."

EL NAZAREATO

¿Qué significado tiene en la Biblia llevar el cabello largo? El cabello largo lo usaban en el Antiguo Testamento, aparte de las mujeres, los varones nazareos. Y los nazareos se caracterizaban por 3 cosas. Ellos se abstenían de: a) beber del fruto de la vid b) tocar cuerpos de muertos, y c) cortarse el cabello.

Cada uno de estos tres rasgos tenía una significación espiritual: a) ellos debían separarse de los goces terrenos, b) debían renunciar a los afectos familiares y c) debían vivir en sujeción absoluta a Dios.

De manera que el hecho de llevar el cabello largo era para ellos señal de sujeción a Dios. Estas 3 abstinencias eran signos exteriores de una consagración absoluta del corazón. Samuel y Juan el Bautista eran nazareos, y el servicio que ellos prestaron fue ejemplar; pero sobre todo, el Señor Jesucristo lo fue. Él vino para hacer la voluntad del Padre, y no la suya. Cuando el Señor dijo en Getsemaní: "Padre, no sea como yo quiero, sino como tú", estaba expresando en su más correcto sentido, el espíritu del nazareo.

Sin embargo, Sansón también fue un nazareo. Y su nazareato fue roto una y otra vez en cada una de sus partes, acarreando sobre sí el juicio de Dios.

La mujer de Dios, en este sentido, está llamada a ser un nazareo. Ella lleva la señal del nazareato por fuera, al conservar su cabello largo, y, sobre todo, por dentro, en su forma de ser y de conducirse.

El alma humana tiene 3 componentes, que son: los afectos, la inteligencia y la voluntad. Pese a que la inteligencia es considerada el rasgo diferenciador del humano, para Dios es la voluntad el aspecto más importante, el cual define su personalidad.

La voluntad es la ciudadela del alma. Si ella se rinde, entonces toda el alma se entrega. Toda conducta humana está regida, no por la inteligencia ni por los afectos, sino por la voluntad. La sujeción es un asunto principalmente de la voluntad.

De manera que el cabello largo en la mujer, como en el nazareo, significa que su voluntad no es libre, sino que está rendida a la autoridad de otro. El nazareo no dispone libremente de su voluntad, porque voluntariamente decidió someterse a la voluntad de Dios. La mujer cristiana refleja en la sumisión a sus padres (si es soltera), o a su esposo (si es casada) su voluntad rendida a Dios.

LA BELLEZA DE LA SUMISIÓN

La Palabra de Dios dice en 1ª Pedro 3:1: "Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas." Aquí podemos comprobar cómo la sumisión se refleja en la conducta: "Estad sujetas ... por la conducta de sus esposas."

Más adelante dice: "Considerando vuestra conducta casta y respetuosa". La conducta casta y respetuosa es producto de un espíritu sumiso. Esta conducta es un ejemplo de fe, y constituye la más hermosa predicación ... ¡sin palabras!

Una mujer sumisa tiene belleza interior. Este es el adorno, no de peinados ostentosos, ni de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino que es el atavío "interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios." La Versión Moderna traduce la palabra "afable" como "manso", y "apacible" como "sose- gado". En tanto, la Biblia de Jerusalén traduce la expresión "espíritu afable y apacible" como "alma dulce y serena".

La belleza de la mujer de Dios no es corruptible, porque no depende de lo físico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne el sosiego, la mansedumbre, la dulzura y la serenidad.

Las mujeres del mundo son alabadas por su belleza física, por su inteligencia y por su audacia. Pero las mujeres de Dios tienen un molde distinto. La belleza física de una mujer es transitoria, y su deterioro le producirá amargura; la inteligencia y la audacia le convertirán en una competidora inmisericorde del hombre, lo cual, a la larga, atrofiará su delicada sensibilidad. En cambio, el adorno de un espíritu manso, dulce y sereno no es una moneda perecible, no se gastará por el uso ni está sujeta a los valores del mercado. No deja secuelas en el alma, ni heridas en quienes la rodean. Esta es la verdadera belleza, la belleza que es de grande estima delante de Dios.

La opinión del mundo ha de importarle muy poco a una mujer que ama a Dios. La amplia corriente de este mundo podrá arrastrar a quienes todavía se embelesan por su despreciable oropel, y a quienes quieren arraigarse en él; pero a una mujer que ama al Señor, y quiere seguir el ejemplo de aquellas santas mujeres de Dios, el boceto dado aquí por el apóstol Pedro será de alto valor, y servirá de espejo y modelo para su caminar diario delante de Dios y delante de los hombres.

UN MOTIVO DE GLORIA

Sin embargo, la mayor importancia de la sumisión en una mujer radica en que, a través de ella, la mujer de Dios expresa el carácter fundamental de la Amada del Señor, la iglesia. El correlato del matrimonio en Efesios 5 apunta a la relación de Cristo y la iglesia. Y el rasgo principal de ella, que será la admiración de toda criatura celestial mañana, es precisamente la sumisión a su amado Esposo.Es preciso tener los ojos ungidos para ver cuán preciosa es la iglesia para Cristo, y cómo es la forma de ser de ella, anticipada hoy por las mujeres que aman al Señor. ¡Bienaventuradas son las que pueden
 

 

♥¿Cuánto amas a Dios?..........Juan 3:16♥

 





Que fácil se nos hace decir: “Amo a Dios”, pero, ¿Será que realmente tenemos conciencia de lo que decimos?, ó ¿Por lo menos tenemos claro lo que significa amar a Dios?
No puedo comparar el amor que le tengo a Dios, con el amor que le tengo a mi esposa por ejemplo, son dos diferentes clases de amor. Pero si por el amor que le tengo a mi esposa sería capaz de hacer cualquier cosa, ¿Cuánto más tendría que ser capaz de hacer por Dios?
Y es que muchos de nosotros nos pronunciamos muy seguido la frase: “Dios te amo”, pero más allá de la frase que de nuestra boca sale, ¿Realmente estamos demostrando que lo amamos?
Y no hablo de esto como razón para que te entristezcas, ni para que pienses que eres indigno de Dios, porque si por digno fuera, ninguno de nosotros sería capaz de recibir el amor de Dios, pero ese amor es por Gracia, es decir: Un regalo que no merecíamos, pero que Él ha tenido a bien darnos.
No hay duda que Dios nos ama, de eso no hay debate existente, es mas la Biblia describe de la forma en la cual Dios nos ama: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16 RV1960).
Ahora, si yo te preguntara: ¿Qué serias capaz de hacer por amor a Dios?, yo sé que sin pensarlo responderías: TODO.
Hoy quiero que reflexionemos un poco sobre el amor que decimos sentir por Dios, pero sobre todo que analicemos que tanto estaríamos dispuestos a hacer por el amor que le tenemos a Dios.
Si yo te pregunto en esta hora: ¿Amas a Dios?, estoy seguro que me responderías: “¡Si lo amo!”, bien, entonces respóndete tú solo allí donde estas, las siguientes preguntas con toda sinceridad:
¿Lo amas tanto como para que la crítica y el menosprecio no te hagan desistir de este camino?
¿Lo amas tanto como para dejar de hacer cosas indebidas con tu novio o novia?
¿Lo amas tanto como para ser fiel a tu esposo, esposa, novio o novia?
¿Lo amas tanto como para dejar las peleas y discusiones sin sentido en tu hogar?
¿Lo amas tanto como para quedarte callado para no responder a una agresión verbal y dejar que Él te defienda?
¿Lo amas tanto como para poder perdonar a aquellos que un día te hicieron un daño muy fuerte?
¿Lo amas tanto como para dejar a un lado todo aquello que no te está edificando y dedicarle un poco de tiempo a Él?
¿Lo amas tanto como para dejar de ver o de tener una relación con esa persona que está casado o casada?
¿Lo amas tanto como para tener el suficiente dominio propio y dejar de ver pornografía?
¿Lo amas tanto como para tomar la decisión firme de dejar la masturbación?
¿Lo amas tanto como para dejar de una vez por todas, ese pecado oculto que tanto daño te está haciendo?
¿Lo amas tanto como para no dejar de servirle en esa área en la que Él un día te puso?
¿Lo amas tanto como para dejar de ver esas amistades que lo único que están haciendo es alejándote de la comunión que un día tuviste con el Señor?
¿Lo amas tanto como para no dejarte manipular por nadie, para que hagas cosas que van en contra de lo que Dios quiere para tu vida?
¿Lo amas tanto que tienes la suficiente humildad para reconocer tus errores y aceptar las consecuencias?
¿Lo amas tanto como para que el día que todo se ponga en contra no profieras ninguna palabra en su contra?
¿Lo amas tanto que por respeto a tus hijos y amor a tu esposa les dedicaras más tiempo?
¿Lo amas tanto que el dinero no es el pensamiento que gobierna gran parte de tu día?
¿Lo amas tanto que estarías dispuesto a pedir perdón?
¿Lo amas tanto que eres capaz de prometerle cosas y cumplirlas?
¿Lo amas tanto pase lo que pase, jamás dejaras de confiar en Él?
¿Lo amas tanto que a pesar que las cosas no salgan cómo quisieras, seguirás alabándolo?
¿Lo amas tanto como para tener misericordia sobre las personas que Él también ha tenido misericordia, en lugar de juzgarlas?
¿Lo amas tanto que cuando vas a decir algo que dañara a alguien prefieres callar?
¿Lo amas tanto que no importando el privilegio que te deleguen estarás dispuesto a hacerlo lo mejor que puedas?
¿Lo amas tanto que estas dispuesto a hacer su voluntad y no la tuya?
¿Lo amas tanto que estarías dispuesto amar a tus enemigos?
¿Lo amas tanto que en lugar de pensar en separarte de tu esposa o esposo e irte de tu casa, estarías dispuesto a luchar por tu familia y esperar a que Dios restaure tu matrimonio?
¿Lo amas tanto que eres capaz de buscar una Iglesia para congregarte y asistir regularmente para edificarte?
¿Lo amas tanto como para hablarles a esas personas que no tienen a Cristo en su corazón y con las que todos los días tienes más de una conversación?
¿Lo amas tanto que estarías dispuesto a consagrar tu vida a Él?
No sé tú, pero yo no he sido capaz de responder afirmativamente a todas las preguntas que anteriormente cite, pero el amor que decimos sentir por Dios nos tendría que motivar a tratar de agradarlo en todo lo que decimos, pensemos o hagamos.
Decir amar a Dios, es muy fácil, pero más allá de las palabras necesitamos accionar, necesitamos mostrarle que el amor que decimos sentir es real y ese amor nos mueve a tratar cada día de ser mejores para Él.
Todo esto es un proceso, en el cual no lograremos de la noche a la mañana, pero es deber nuestro preocuparnos también por agradar a Dios, pues reflejar ese amor que sentimos hacia Él a través de nuestras acciones, es un testimonio vivo de que realmente estamos agradecidos porque un día Él nos amo primero a nosotros.
Hoy quiero invitarte a que juntos despertemos de ese sueño que muchas veces nos ha desviado del propósito principal de la vida, este es: Agradar a Dios por todos los medios que podamos y hacer de Él el centro de nuestra vida.
¡Hoy decido comenzar amar a Dios y reflejar ese amor a través de mi forma de vivir!
“Dios nos dio muestras de su amor al enviar al mundo a Jesús, su único Hijo, para que por medio de él todos nosotros tengamos vida eterna. El verdadero amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo, para que nosotros fuéramos perdonados por medio de su sacrificio.
Hijos míos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios; pero, si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y también su amor estará en nosotros”.
1 Juan 4:9-12 (Traducción en lenguaje actual)

 
 

♥SIENTATE y ESCUCHA. ..............Salmo 19:7-10.♥

 




En medio de todo afán, es necesario que cada día, apartes un tiempo específico para “sentarte” y escuchar con atención la voz de Dios por medio de la reflexión de su Palabra. 

No hay nada tan gratificante y productivo como exponerse al contenido de la Palabra de Dios. 

 

¿Qué sucede cuando “escuchas” la voz de Dios por medio de la reflexión bíblica? 

 

Obtienes beneficios que nadie te podrá quitar porque quedarán arraigados en lo más profundo de tu ser. 

Veamos algunos: 

 

Tendrás la certeza que Dios te ha hablado personalmente. 

 

Tendrás la certeza que Dios SI está pendiente de lo que te está sucediendo precisamente en ese momento. 

 

Recibirás cada día la palabra oportuna. 

 

Podrás discernir e interpretar tus acontecimientos bajo la luz de la Palabra de Dios. 

 

Enfrentaras con certeza, sabiduría y fortaleza todos tus acontecimientos, sobre todo aquellos que son difíciles de sobrellevar.  

 

Descubrirás tesoros incalculables que enriquecerán todas las aéreas de tu vida. 

 

Comprenderás muchas cosas que ni aun los libros de ciencia son capaces de explicar. 

 

Entenderás que Jesucristo es Dios hecho hombre, que vino para salvar a la humanidad de la condenación eterna por medio del único y perfecto sacrificio en la cruz. 

 

Tendrás el deseo espontáneo de transmitir a otros la VERDAD... 

 

Estos y otros beneficios son los que obtendrás, si tu prioridad es exponerte a la reflexión bíblica. 

Aparta un tiempo en tu apretada y afanada agenda diaria para recibir LUZ del CIELO. 

 

¡Siéntate y escucha la voz de Dios! 

 

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; 

El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. 

Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; 

El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. 

El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; 

Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 

Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la destila del panal. 

Salmo 19:7-10. 

 

 
 

martes, 10 de abril de 2018

♥El carácter de una mujer de Dios♥




Cuál es el rasgo fundamental de la mujer cristiana? ¿Cuál es su forma de ser?
El rasgo más destacado de una mujer de Dios está simbolizado por el cabello. En 1ª Corintios 11:10,15 dice: "Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles ... A la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello."

EL NAZAREATO

¿Qué significado tiene en la Biblia llevar el cabello largo? El cabello largo lo usaban en el Antiguo Testamento, aparte de las mujeres, los varones nazareos. Y los nazareos se caracterizaban por 3 cosas. Ellos se abstenían de: a) beber del fruto de la vid b) tocar cuerpos de muertos, y c) cortarse el cabello.

Cada uno de estos tres rasgos tenía una significación espiritual: a) ellos debían separarse de los goces terrenos, b) debían renunciar a los afectos familiares y c) debían vivir en sujeción absoluta a Dios.

De manera que el hecho de llevar el cabello largo era para ellos señal de sujeción a Dios. Estas 3 abstinencias eran signos exteriores de una consagración absoluta del corazón. Samuel y Juan el Bautista eran nazareos, y el servicio que ellos prestaron fue ejemplar; pero sobre todo, el Señor Jesucristo lo fue. Él vino para hacer la voluntad del Padre, y no la suya. Cuando el Señor dijo en Getsemaní: "Padre, no sea como yo quiero, sino como tú", estaba expresando en su más correcto sentido, el espíritu del nazareo.

Sin embargo, Sansón también fue un nazareo. Y su nazareato fue roto una y otra vez en cada una de sus partes, acarreando sobre sí el juicio de Dios.

La mujer de Dios, en este sentido, está llamada a ser un nazareo. Ella lleva la señal del nazareato por fuera, al conservar su cabello largo, y, sobre todo, por dentro, en su forma de ser y de conducirse.

El alma humana tiene 3 componentes, que son: los afectos, la inteligencia y la voluntad. Pese a que la inteligencia es considerada el rasgo diferenciador del humano, para Dios es la voluntad el aspecto más importante, el cual define su personalidad.

La voluntad es la ciudadela del alma. Si ella se rinde, entonces toda el alma se entrega. Toda conducta humana está regida, no por la inteligencia ni por los afectos, sino por la voluntad. La sujeción es un asunto principalmente de la voluntad.

De manera que el cabello largo en la mujer, como en el nazareo, significa que su voluntad no es libre, sino que está rendida a la autoridad de otro. El nazareo no dispone libremente de su voluntad, porque voluntariamente decidió someterse a la voluntad de Dios. La mujer cristiana refleja en la sumisión a sus padres (si es soltera), o a su esposo (si es casada) su voluntad rendida a Dios.

LA BELLEZA DE LA SUMISIÓN

La Palabra de Dios dice en 1ª Pedro 3:1: "Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas." Aquí podemos comprobar cómo la sumisión se refleja en la conducta: "Estad sujetas ... por la conducta de sus esposas."

Más adelante dice: "Considerando vuestra conducta casta y respetuosa". La conducta casta y respetuosa es producto de un espíritu sumiso. Esta conducta es un ejemplo de fe, y constituye la más hermosa predicación ... ¡sin palabras!

Una mujer sumisa tiene belleza interior. Este es el adorno, no de peinados ostentosos, ni de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino que es el atavío "interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios." La Versión Moderna traduce la palabra "afable" como "manso", y "apacible" como "sose- gado". En tanto, la Biblia de Jerusalén traduce la expresión "espíritu afable y apacible" como "alma dulce y serena".

La belleza de la mujer de Dios no es corruptible, porque no depende de lo físico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne el sosiego, la mansedumbre, la dulzura y la serenidad.

Las mujeres del mundo son alabadas por su belleza física, por su inteligencia y por su audacia. Pero las mujeres de Dios tienen un molde distinto. La belleza física de una mujer es transitoria, y su deterioro le producirá amargura; la inteligencia y la audacia le convertirán en una competidora inmisericorde del hombre, lo cual, a la larga, atrofiará su delicada sensibilidad. En cambio, el adorno de un espíritu manso, dulce y sereno no es una moneda perecible, no se gastará por el uso ni está sujeta a los valores del mercado. No deja secuelas en el alma, ni heridas en quienes la rodean. Esta es la verdadera belleza, la belleza que es de grande estima delante de Dios.

La opinión del mundo ha de importarle muy poco a una mujer que ama a Dios. La amplia corriente de este mundo podrá arrastrar a quienes todavía se embelesan por su despreciable oropel, y a quienes quieren arraigarse en él; pero a una mujer que ama al Señor, y quiere seguir el ejemplo de aquellas santas mujeres de Dios, el boceto dado aquí por el apóstol Pedro será de alto valor, y servirá de espejo y modelo para su caminar diario delante de Dios y delante de los hombres.

UN MOTIVO DE GLORIA

Sin embargo, la mayor importancia de la sumisión en una mujer radica en que, a través de ella, la mujer de Dios expresa el carácter fundamental de la Amada del Señor, la iglesia. El correlato del matrimonio en Efesios 5 apunta a la relación de Cristo y la iglesia. Y el rasgo principal de ella, que será la admiración de toda criatura celestial mañana, es precisamente la sumisión a su amado Esposo.Es preciso tener los ojos ungidos para ver cuán preciosa es la iglesia para Cristo, y cómo es la forma de ser de ella, anticipada hoy por las mujeres que aman al Señor. ¡Bienaventuradas son las que pueden
 

♥El Poder del Perdon... Que viva el Perdon♥

 
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1. No le das lugar al diabloEfesios 4 : 26-27 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.”


2. Se gana ventaja sobre el enemigo 2 Corintios 2 : 10-11 “Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, par...a que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.”


3. Asegura la presencia de DiosMateo 5 : 23-24“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.”


4. Provee comunión con DiosMateo 6 : 14-15“Porque si perdonáis a los hombre sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”


  5. Da respuesta a la oraciónMarcos 11 : 25“ Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.”


6. Da salud emocionalSantiago 5 : 16“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”


7. Da salud físicaSalmo 32 : 3-4“Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño.Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día.”


8. Evidencia nuestra conversiónLucas 19 : 7-9“Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.”


9. Genera buenas relacionesMateo 18 : 15“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.”


10. Refleja el carácter de CristoMateo 18 : 21-22“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿ cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿ Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”

♥4 Ingredientes para un Milagro♥


4 Ingredientes para un Milagro Una mujer experimentò milagros sorprendentes en su vida y encontrò la fuente de su bendiciòn, alegrìa y paz.Su historia se relata en 2ª de Reyes 4: 8-37. Un buen día le dijo a su esposo que construyeran una habitación y pondrían allí una cama, una mesa, una silla y una lampara, para que al pasar el Hombre de Dios, ...se quedara allì. Aquella actitud le proveyò de un maravilloso milagro, un hijo, ya que no tenia y su esposo era anciano. Este niño creció y un día enfermo y sobre la rodillas de su madre estuvo sufriendo hasta morir. Ella entendió que allí, en sus rodillas, o "en sus fuerzas", no estaba la fuente de su bendición y corrió a aquella habitación,que habìan construido con una cama, una mesa, una silla y una lampara y busco al Hombre de Dios y se aferro a el hasta que un milagro sucediera. sucedió, el niño resucito. He aquí un tremendo ejemplo para nosotros que a diario necesitamos un milagro, en nuestro hogar, finanzas, en nuestro matrimonio y en nuestras ciudades. En una habitación, un lugar privado y especial, para estar a solas con Dios, "Mas tú , cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre…te recompensarà" Mateo 6:6; Allí estaban los 4 ingredientes que ayudaron a la mujer sunamita a obtener un milagro: -Una cama: Un lugar que nos recuerda descansar en las manos de Dios, renunciando a nuestras fuerzas."Venid a mì, todos los que estàis trabajados y cargados, y yo os harè descansar" Mateo 11:28. -Una mesa: Para deleitarse en su presencia, donde hay plenitud de gozo aùn a pesar de las pruebas,"Me mostraràs la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre" Salmo 16:11. -Una silla: Un lugar donde estar atento, callado y esperar la voz de Dios."… me presentarè delante de tì, y esperarè" Salmo 5:1-3. -Una làmpara: La palabra de Dios, la luz que alumbra nuestro camino y que nos guìa a la verdad. "Làmpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mì camino" Salmo119:105. Afèrrate hoy a Dios, sè persistente en buscarlo y amarlo, busca un lugar donde estar con èl a solas, lleva la cama, la mesa, la silla y la làmpara y confìa a tal punto de que si aùn estuviere tu matrimonio muerto, tus cuentas en "0" y tu vida en fracaso,puedas proclamar "paz", "todo bien", como dijo la sunamita, porque su esperanza estaba en Dios y no en sus fuerzas. "Un milagro hay para tì, un milagro de resurrecciòn" Un milagro en una habitaciòn con una cama, una mesa, una silla y una làmpara.

 
 

🩸Mateo 5:6🩸

  🩸 Mateo 5:6 🩸 Reina-Valera 1960 🩸 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.