Yo quiero la mano de Dios
“Yo también la quiero”. Esta debía ser nuestra actitud, si nuestros ojos espirituales pudieran ver la bendición que resulta en que Su mano esté sobre nosotros. Es nuestro propósito hacer entender al pueblo, qué es la mano de Dios, y en qué manera nos podemos beneficiar de Su poder.
Aunque Dios es Espíritu, y un espíritu no tiene carne ni huesos, la Biblia nos habla de la mano de Dios para dejarnos ver desde nuestro humano entendimiento, el misterio de las manifestaciones del Omnipotente en toda su creación, especialmente para con el hombre que es la corona de todo lo que El hizo.
La mano de Dios también es conocida en las Sagradas Escrituras como “la diestra”, “el brazo”.
De esa mano se nos dice:
1. Es
una mano fuerte 1 Cronicas 29:12
2. Es
una mano poderosa Deuteronomio 7:19 Daniel 9:15.
3. Es un
brazo extendido Deuteronomio 7:19.
4. Es
una mano de la cual nadie se puede librar Deuteronomio 32:39.
5. La
mano del Señor es dura para con sus enemigos 1 Samuel 5:7.
6. Es
una mano que se agrava sobre los pueblos que irritan a Dios 1 Samuel 5:11.
7. Es
una mano que puede acompañar a los hijos de Dios que lo piden 1 Cronicas 4:10.
8. Es
una mano que tiene la propiedad de todo 1 Cronicas 29:16.
9. Es
una mano que cumple lo que Dios ha prometido con su boca 2 Cronicas 6:4.
10.
Es la mano del Dios que tiene tal
fuerza y poder que no hay quien le resista 2 Cronicas 20:6.
11.
Es la mano de Dios la que produce la
unidad de corazones para que todo el pueblo obedezca la Palabra 2 Cronicas 30:12.
12.
Es una mano que al estar sobre los
siervos de Dios, les concede favores delante de los impíos que están en
eminencia Esdras 7:6; Nehemias 2:8.
13.
Es conocida como “la buena mano de
Dios” que está con los siervos del Señor Esdras 7:9.
14.
Es una mano buena que fortalece a los
líderes espirituales para el trabajo Esdras 7:28.
15.
Es una mano que obra para bien de los
que buscan al Señor Esdras 8:22.
16.
Es una mano que guarda del asechador
y del enemigo mientras andamos por lugares peligrosos Esdras 8:31.
17.
Es la mano de Dios quien hizo los
cielos, el firmamento Salmos 19:1.
18.
Es la mano que toma nuestro espíritu
cuando partimos de este mundo Salmos 31:5.
19.
Es la mano de Dios la que nos concede
el alimento, el agua, y la alegría Eclesiastes 2:24.
20.
Es en esa mano donde están
protegidos, los justos, los sabios y sus obras Eclesiastes 9:1.
21.
Es una mano que si se extiende contra
los enemigos, los hace caer y desfallecer Isaias 31:3.
22.
Es una mano tan grande que todas las
aguas del universo fueron medidas en el hueco de la mano de Dios Isaias 40:12.
23.
Es una mano en la cual, el pueblo de
Dios llega a ser corona de gloria y diadema de reino Isaias 62:3.
24.
Es una mano que se posa sobre los
profetas del Señor Ezequiel 8:1.
25.
Es en la mano de Dios donde está la
vida de todo ser humano Daniel 5:23.
26.
Es una mano que está con los siervos
que el Señor ha escogido, desde que estos son niños Lucas 1:66.
27.
Es una mano que al estar con los
siervos del Señor, produce una gran cosecha de almas Hechos 11:21.
28.
Es una mano que hiere a los que
voluntariamente resisten la predicación del Evangelio Hechos 13:11.
29.
Es horrendo caer (para juicio) en las
manos del Dios vivo Hebreos 10:31.
30.
Es una mano debajo de la cual nos
debemos humillar 1 Pedro 5:6.
He aquí, apenas unas notas de lo que la Palabra de Dios nos dice sobre la Mano de Dios. Al leerlas, resalta una pregunta: ¿Será importante que pidamos en oración al Señor que su mano esté con nosotros? Miremos este espejo sagrado que nos muestra el poder de las manos de Cristo, y luego confirmemos nuestra respuesta:
Un leproso fue sanado, cuando la mano de Cristo le tocó Mateo 8:3.
La fiebre desapareció de la suegra de Pedro, cuando la mano de Cristo le tocó Mateo 8:15.
Una niña que había muerto, resucitó cuando la mano de Cristo la tocó Mateo 9:25.
Un discípulo que se hundía en el mar, fue salvado, cuando la mano de Cristo le tocó Mateo 14:31.
Unos niños fueron bendecidos cuando la mano de Cristo los tocó Mateo 19:15; Marcos 10:16.
Un ciego recibió la vista cuando la mano de Cristo le tocó dos veces Marcos 8:23,25.
Muchos fueron sanados de diversas enfermedades, cuando las manos de Cristo les tocaron a cada uno de ellos Lucas 4:40.
Una mujer que tenía espíritu de enfermedad y andaba encorvada, fue sana, cuando la mano de Cristo le tocó Lucas 13:13.
Once discípulos en Betania fueron bendecidos, cuando Cristo alzó sus manos para bendición Lucas 24:50.
Si nosotros de todo corazón permanecemos en Cristo, nadie nos puede arrebatar de su mano Juan 10:28.
Los ministros y siervos del Señor, (ángeles de las iglesias), están en la mano derecha del Señor Jesucristo Apocalipsis 1:16,20.
Ya es hora de una respuesta que le dé conclusión a este Eco Pastoral. Si, necesitamos rogar al Señor que su buena mano no se aparte de nosotros ni un momento. Mientras que los impíos irreverentes viven bajo la ira de la mano de Dios, los creyentes en Jesucristo, tendremos alrededor nuestro y sobre nosotros, la mano del Todopoderoso para librarnos del mal, concedernos favor, y para guiarnos aun más allá de la muerte, hasta que lleguemos a vivir con Él por toda la eternidad. Entonces, le podemos decir a todos, Entonces podemos decir con toda convicción:
Yo quiero la mano de Dios
Reciban todos nuestros hermanos en Jesucristo, un abrazo de este servidor que ora por el progreso de vuestra fe, y por vuestra permanencia en la esperanza bendita de la Venida del Señor,
Con todo cariño y respeto,





