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miércoles, 26 de mayo de 2010

♥EN LA ANTESALA DEL JUICIO DIVINO. ♥



Antes de que Dios derrame su justicia definitiva sobre la tierra, el caos mundial se irá complicando y generalizando; es necesario que así suceda, así está escrito. La situación mundial empeorará como consecuencia de la rebeldía contra Dios, ya que un mundo en esas pésimas condiciones no puede funcionar...

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”
Mateo 24:6-8

Estamos viviendo “los principios de dolores”; y es en medio de ese caos, que los cristianos contaremos con la protección y el respaldo de Dios para que desarrollemos fielmente la misión que nos ha sido encomendada desde nuestro lugar y con los recursos disponibles; ahora, que aún hay tiempo, necesitamos presentar a Jesucristo como la única alternativa de salvación...     ¡Después será demasiado tarde!  

“¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego”
Mateo 3:7-8,10




EN LA ANTESALA DEL JUICIO DIVINO.

Los cristianos hemos de mantenernos fieles haciendo la obra encomendada. No permitamos que el pánico generalizado ante las amenazas inminentes o los acontecimientos adversos alteren nuestra paz, no nos dejemos influenciar ante lo que oigamos y veamos.

¡Dios ha prometido guardarnos en medio del caos!

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”
Apocalipsis 3:10-11

“He aquí, vengo pronto; bienaventurado el que guarda las palabras de las profecía de este libro”
Apocalipsis 22:7

“No selles las palabras de la profecía de este libro,
porque el tiempo está cerca”
Apocalipsis 22:10




NADIE SE LIBRARA DE LA JUSTICIA DE DIOS.

Nadie quedará impune; vendrá el momento en el que todos comprendan que a Dios no se le “pasa por alto” ninguna acción corrupta e injusta. Todo lo que se hizo “a escondidas” saldrá a la luz. Lo que Dios determinó hacer, lo hará pronto.

“Por tanto, esperadme, dice el Eterno Dios, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra”

Sofonías 3:8


¡Si Dios lo ha dicho, así lo hará!

“He aquí yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe porque estas palabras son fieles y verdaderas”
Apocalipsis 21:5

“El que da testimonio de estas cosas dice:
Ciertamente vengo en breve”
Apocalipsis 22:20

♥El desaliento no es el punto final♥......Mateo 6:31-34



Estos son tiempos donde hay mucha gente desalentada, desanimada. Por eso quiero decirles, debemos salir del desaliento, el dolor que se puede sentir por distintas situaciones vividas o que estas viviendo, deben dejar de desalentarte.

“Siempre la última palabra la tiene Dios, si Dios dice vas a salir, vas a salir”

El desaliento es un gran motivador de la esterilidad, cuando esta sensación de desaliento toma control de nuestros sentidos, de nuestra vida espiritual, el resultado final es la esterilidad.

Dice la Biblia en Mateo 6:31-34:

“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal…”
Versión PDT: “Así que no se preocupen ni digan: '¿Qué vamos a comer?' o ¿Qué vamos a beber?' o '¿Qué ropa vamos a usar?' La gente que no conoce a Dios trata de conseguir esas cosas, pero ustedes tienen a su Padre en el cielo que sabe que necesitan todo esto. Así que, primero busquen el reino de Dios y el bien que Dios quiere que hagan, y se les dará todo lo que necesitan. No se preocupen por el día de mañana, porque el mañana traerá sus propias preocupaciones. Cada día tiene sus propios problemas.

La solución para muchas cosas que queremos radica en poder ordenar las prioridades. En esto fallamos muchos de nosotros y esto es fundamental para no caer en la esterilidad y para una vida espiritual eficaz y una vida natural de éxito…

Cuando nosotros no ordenamos las prioridades, el desaliento se manifiesta en nosotros. Pero Dios también se vale del desaliento para poder traer un desarrollo personal, para moldear el carácter, para traer madurez.

“Dios sabe de que tenemos necesidad…”

Recuerden el ejemplo de Elías en 1 de Reyes 17:6 donde los cuervos le traía pan y carne. Dio sabe de lo que tenemos necesidad, por eso Dios es Dios, proveedor por naturaleza…

Quiero nombrar algunos puntos que les pueden servir para levantar el ánimo, en medio del desaliento:

1-Los desalientos son solo demoras:

“Debemos entender que recibir un golpe, no significa el final de la pelea...” lo que no podemos disfrutar hoy posiblemente será nuestro mañana… Comencemos a ver al desaliento como una demora y no como que todo término…

2-Los desalientos sirven para aprender:

En muchas ocasiones podemos aprender de los sinsabores que nos tocan vivir. Debemos usar el desaliento como un instrumento de enseñanza practica para la vida. Muchas cosas malas que vivimos… al final del camino terminan siendo buenas… por eso utilicemos el desaliento para aprender.

3-Los desalientos a veces nos sirve para bajar un cambio:

Hay momentos que andamos tan acelerados, que cuando algo no nos salio bien y aparece el desanimo, podemos utilizarlos para analizar las cosas que estamos haciendo. En muchas ocasiones bajar un cambio es bueno para nuestra salud mental.

4-Los desalientos pueden sacarnos de la rutina:

Estar encerrados en una rutina aburrida, nos seca la productividad, nos roba la creatividad. Esto genera mucho desaliento, por eso debemos utilizar el desaliento para plantearnos las cosas que estamos haciendo y cambiar aquello que debemos cambiar. “Debemos provocar cambios en nuestra rutina...”

5-Los desalientos son solo obstáculos:

Todos tenemos buenos y malos momentos, lo importante es que aprendamos a “Atravesar la adversidad…” no morir en el intento. El desaliento solo es un obstáculo, un estado de ánimo que podemos superar.

6-Los desalientos son indicadores:

Los desalientos algunas veces indican que los problemas vienen más adelante. Los desalientos pueden indicar que debemos hacer un ajuste de nuestras prioridades. Sepa esto: “según como actué frente al desaliento, indican que clase de personas es y llegara a ser…”

7-Los desalientos son necesarios:

Para un total desarrollo personal, diferentes tipos de experiencia deben llegar a nuestra vida. No hay ninguna posibilidad de ver frutos de madurez en nosotros, sin experimentar desalientos.
Algunas de las virtudes más grandes en la vida, tales como fe, paciencia, perseverancia y esperanza, vienen por el camino de los desalientos…

8-Los desalientos son motivadores:

Hay épocas en la vida, que parece que no vamos a lograr nada, que estamos tan quietos, que nada tendrá un cambio. Por eso debemos usar el desaliento para motivarnos a pasar a la acción...
A veces tenemos nuestro corazón orientado hacia las cosas equivocadas y los medios que tenemos hoy que pensamos que no sirven, podrían ser los medios que nos lleven mañana a hacer posible aquello, que de otro modo no podría lograrse...


9-Los desalientos son normales:

Los desalientos solos no tienen impacto positivo o negativo por si mismo. Pero nuestra reacción hacia los desalientos hace que sean positivos o negativos. Dos personas pueden tener el mismo desaliento, con un resultado totalmente diferente. Es la manera en que reaccionamos frente a las adversidades en nuestra vida lo que determinara nuestros éxitos…

No fuimos diseñados para ser estériles, fuimos diseñados para tener una mente de avance, creativa, de multiplicación, un espíritu de Reino manifestado en esta tierra. (Si copia este texto cite autor y web avanzapormas.com)

♥Dame entendimiento para poder vivir♥....Salmos 119: 144


Dame entendimiento para poder vivir
“Tus estatutos son siempre justos; dame entendimiento para poder vivir.”

Salmos 119: 144
(Nueva Versión Internacional)

Cuando el Señor nos dice que dejemos atrás nuestro pasado y cortemos de tajo la maldad, Él sabe porque lo hace. .No lo hace por ser un Padre anticuado o incomprensible, lo hace para protegernos. En ocasiones llegamos a creer que las situaciones que están tipificadas en la Biblia cómo pecado ya no aplican a los tiempos actuales por el solo hecho de que la humanidad ha evolucionado. El pecado es pecado, aunque en ocasiones intentemos adornarlo. La verdad es que tal vez los tiempos cambien pero Dios sigue siendo Dios, y si Él ha dado estatutos para llevar una buena vida, esto aplica ayer, hoy y mañana. Porque detrás de cada ley o estatuto que nos da el Señor existe un principio para proteger nuestra vida sin importar los tiempos en que vivamos:

• La fornicación ayer y hoy tiene las mismas consecuencias: embarazos no deseados, enfermedades venéreas, degradación en el valor del acto sexual, atar almas al placer y llevarlas a la cautividad etc.

• El unirte en yugo desigual o cómo decía Dios en el antiguo testamento acerca de no mezclarse con extranjeros tiene las mismas consecuencias: el creyente alejará su corazón de Dios por agradar a su pareja y comenzará a ver bien lo que está mal, y muy probablemente acabarán levantando juntos incienso a dioses ajenos.

• El diezmar y ofrendar tampoco han pasado de moda: sin importar que en los tiempos actuales no degollemos ovejas y la mayoría no se dedica a la siembra, no significa que estamos eximidos de diezmar, ofrendar y dar nuestras primicias al Señor para que nos valla bien financieramente. Sí queremos que Dios proteja nuestra economía, tendremos que sembrar en Él al igual que ayer.

• El cuidar nuestro santuario y guardar reposo sigue siendo importante: al igual que ayer, hoy sigue siendo esencial cuidar de nuestro cuerpo y descansar para poder ser recipiente agradable del Señor, guardando el templo del Señor de toda cosa inmunda: cigarro, alcohol, drogas, pornografía, lascivia y todo lo que contamine el cuerpo, alma y espíritu.

Estos son solo algunos ejemplos pero desde siempre cada uno de los estatutos de Dios para nosotros tiene una razón para protegernos y darnos vida.

Querido hermano/hermana, si llevas algo de tiempo en tu andar como cristiano y aún no has podido experimentar esos ríos de agua viva que el Señor ha prometido, es porque no has mantenido los estatutos que Dios te ha dado.

Tú sabes bien a que se debe, has mantenido con vida algo de tu pasado que te recuerda tu cautividad. No has podido llevar ese estatuto que el Señor te ha dado para darte vida en abundancia. Aunque muchas veces lo has intentado, simplemente no has podido arrancar de tajo la raíz de ese mal. Y pareciera que hoy es más fuerte que nunca y no puedes dejarlo. Pero este día, el Señor tu Dios te dice: bienaventurado eres porque el punto más obscuro de la noche es justo antes de salir el sol, bienaventurado eres porque el Señor tu Dios se perfecciona en tus debilidades. Si el día de hoy crees de todo corazón que el Señor tu Dios te librará de nuevo de ese pecado y desatará la vida que tanto has anhelado, entonces has conmigo está oración y obtén nueva fortaleza para salir avante:

“Señor Jesús, te pido perdón por mantener en mí eso que me recuerda mi cautividad. El día de hoy estoy de todo corazón convencido que solamente dejando eso, yo podré obtener la vida que Tú me has prometido. Ya estoy cansado de pelear, ayúdame a rendirme en ti y encontrar reposo. Señor Jesús, has uso de la potestad que se te ha dado sobre todo y toma el control de mi mente, purifícala con tu espíritu y borra toda mancha de ella. Santifícame y llévame a la vida que has prometido. Por favor manda más de tu espíritu para poderte obedecer, dame el discernimiento para alejarme de situaciones que me puedan hacer caer. Pon en mí tu entendimiento para poder vivir. Y por ultimo te suplico que me des tu fortaleza para salir avante ante esta prueba, en el nombre de Cristo Jesús, Amén”

♥Él Nunca Deja Su Obra Inconclusa♥


Él Nunca Deja Su Obra Inconclusa
¿Deja un artista su obra inconclusa? ¿Traza sus líneas sin saber lo que va a hacer? ¿Acaso desconoce el fin en que ha de terminar lo que realiza? Él conoce lo que va a hacer aunque nosotros que somos la obra de nuestro Creador, desconozcamos muchos de sus planes y propósitos. Dios nunca termina de trabajar en nuestras vidas, siempre tiene nuevos retoques y matices que perfeccionan lo que somos.

Pero cuántas veces hemos estado tan perturbados y confundidos ante el dolor y la injusticia que exclamamos como Job: “¡Ya estoy harto de esta vida!”. Y como él damos rienda suelta a nuestra queja y desahogamos la amargura de nuestras almas. Es tan inexplicable la forma en que Dios opera en nuestras vidas. Pensamos ante la prueba que Dios no terminará o cumplirá aquello que nos ha prometido. Nos agitamos y echamos a perder nuestra vasija, agrietándola. Entonces Dios con su paciencia y amor tiene que rompernos y volver a comenzar el proceso.

En la oscuridad se nos hace difícil recordar las palabras que Dios nos dijo cuando todo era brillante. Sin querer o percatarnos minimizamos su Omnipotencia. En las noches largas, cuando todo a nuestro alrededor es caos y desorden, pensamos que las sombras se quedarán por siempre. Buscamos explicaciones, algo que justifique el por qué de eso que estamos viviendo. Y al no encontrar respuestas en nuestras mentes, creemos que estamos siendo castigados o lo que es peor que hemos sido olvidados por nuestro Creador.

Parece que se nos olvida que Job aunque las pasó bien difíciles, tuvo su momento de restitución. Que llegó el día en que todo lo que el enemigo le arrebató, Dios se lo devolvió con intereses. Job fue bendecido mucho más de lo que había sido anteriormente. Se nos olvida que después del llanto, vienen las sonrisas; que tras la noche vuelve a salir el día. Que tras el lamento, viene el baile y el gozo. Que llega el momento en que la obra es develada y es expuesta su belleza ante todo el público o audiencia. Que cuando esa obra aguanta y resiste todo lo que el gran Artista quiere hacer en ella, se convierte en una obra bella, especial, grandiosa. Todos sorprendidos admiran lo que ella es, finalizada. Todos desconocen el proceso al que fue expuesta, pero pueden reconocer y admirar el resultado.

Por eso, por más hondo y profundo que sea tu dolor. Por fuerte que haya sido la caída causada por la herida, debes recordar que Dios no ha terminado contigo ni tampoco conmigo. Que él te levantará, que te infundirá vigor y gracia. Él nunca se olvida de nosotros, porque su amor es incondicional y profundo. Aguarda tu momento con paciencia y perseverancia, pero mientras esperas, ¡no te rindas! ¡Sigue luchando, sigue creyendo!

Job no lograba entender cómo de la noche a la mañana a su vida había llegado tanta catástrofe; pero su amor hacia Dios siempre fue sincero. Pasó por el valle de las sombras y de la muerte, pero mientras lo atravesaba Dios iba justo a su lado, jamás lo abandonó. Lo ayudó a atravesar el túnel de la desesperación y de la oscuridad. Lo recompensó, lo auxilió y en sus momentos más desesperantes le dio las fuerzas para resistir el dolor tan grande que experimentaba. Lo ayudó a descubrir que había un propósito superior y a poder conocerlo más íntimamente. Porque esas experiencias que marcaron a Job lo hicieron madurar tan profundamente y le hicieron crecer espiritualmente y darse cuenta de que aunque él había amado y servido a Dios, tras su experiencia sus ojos habían podido percibir su grandeza y su boca testificar Sus proezas. Job aprendió a no depender de lo que estaba enfrente de sus ojos, sino a confiar aunque no tuviera la más mínima idea de lo que estaba sucediendo a su alrededor, porque sabía que Dios nunca lo desampararía.

Por eso, hermanos queridos, te invito a que respires profundo. Aspira la paz que Cristo quiere soplar sobre tu vida. Es una paz que sobrepasa todo entendimiento y que vuela por encima de la tempestad. Es un amor que excede y se sobrepone a todo. Ahora, calmadamente, abre tus brazos y deja que Él te inunde con su amor.

Permanece quieto y confiado porque Dios nunca deja su obra inconclusa.

♥NO TE PRESENTES CON MANOS VACÍAS♥..... Miqueas 6:6





NO TE PRESENTES CON MANOS VACÍAS
“¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo?”

Miqueas 6:6

Anoche una ancianita llegó al servicio de la noche tarde, pero llamó mi atención que aunque ya habían recogido la ofrenda, ella no dejó de dar su ofrenda. Ella no se llevó su ofrenda nuevamente a su casa, dejó lo que llevaba. Inmediatamente pasó por mi mente un fragmento del himno de René González que dice: “no me presentaré con manos vacías porque abundante estoy de gracia y amor”.

Y el gesto de esa ancianita tan bonita también me hizo pensar que no podemos ir a la iglesia y llevarnos a nuestra casa nuevamente la adoración que debimos haber entregado a nuestro Padre Celestial. No es tan solo dejar nuestra aportación monetaria, sino que nuestro corazón y nuestro espíritu deben estar conectados a Dios para poder entregarle esa ofrenda que queremos regalarle.

Entónale tu canción, recítale nuevos versos, tócale un instrumento, hazle saber que él es tu amor eterno. Habla con él en oración, entusiásmate y regocíjate al estar en su presencia. Encuentra a través de su Palabra la verdad y el conocimiento. Acepta su instrucción y obedece sus mandamientos. Alábale con las manos, con los pies, con tu voz y con tu alma. Porque si has llegado hasta su casa no debes presentarte con manos vacías porque él te ha bendecido. Ha llenado tu vida de tantas cosas hermosas.

Ya sea que los demás te escuchen y te vean o no, dedícale tu vida, despréndete de tu yo ofrendándoselo y rindiéndote con plenitud en obediencia, sumisión, reverencia y amor. Él te ha dado la vida y te llenado con tantos talentos. De la forma en que sepas y puedas, conforme a la capacidad que él te ha obsequiado, haz todo aquello que lo glorifique y exalte. Aún haciendo el bien y ayudando a tus hermanos lo estarás glorificando y exaltando.

Porque si existe una cosa que a Dios le agrade son los corazones de aquellos agradecidos que depositan todo lo que tienen a Su servicio con corazones sinceros y dispuestos.

♥Con el Corazón a Punto de Reventar♥


Con el Corazón a Punto de Reventar
“…Porque estoy lleno de palabras, y me apremia el espíritu dentro de mí. De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos. Hablaré, pues, y respiraré; abriré mis labios, y responderé”.

(Job 32:18-20 Reina Valera)

“…Porque estoy lleno de palabras, pues fue derramado el Espíritu en mis entrañas. He aquí que mis entrañas están adoloridas, y no han sido abiertas; van a reventar como fruto del mes. Hablaré, y Él me dará alivio; abriré mis labios y responderé”.

(Job 32:18-20 Biblia Peshitta).

“…Palabras no me faltan; el espíritu que hay en mí me obliga a hablar. Estoy como vino embotellado, como vino en odre nuevo a punto de estallar. Tengo que hablar y desahogarme; tengo que abrir la boca y dar respuesta”.

(Job 32:18-20 Biblia Nueva Versión Internacional”).

Hablar de la vida de Job, es hablar de un hombre que realmente enfrentó pruebas muy dolorosas, grandes pérdidas y mucho dolor físico, emocional y espiritual. Job fue un hombre que fue expuesto y probado como el oro. Me atrevo a decir que sentía un dolor inmenso en su corazón pese a su fe en Dios. Fue una agonía tan grande la que vivió que me parece que en ocasiones sentía que su pecho estaba a punto reventar.

Pero en esta ocasión utilizaré estas palabras con las que Eliú desarrolla su primer discurso ante Job y sus tres amigos. Eliú era el más joven del grupo, por lo que actúo con respeto y esperando escuchar palabras de sabiduría de Job y sus amigos ante la prueba que Job estaba atravesando. Muchas veces por más que lo intentemos y queramos, no comprendemos ni tenemos las razones que explican el por qué hay tanto sufrimiento, sobretodo muchas veces a personas que son buenas y nos parecen justas.

Eliú fue este hombre que se atrevió a declarar y hasta cierto punto llevar a capítulo a Job y sus amigos. Registra la Biblia que él se llenó de enojo al ver que Job se justificaba y no a Dios ante sus amigos. Pero mucho más se enojó al ver que los tres amigos de Job no habían logrado refutar el punto de Job y sin embargo se habían atrevido a condenarlo y todavía más aún que ya no encontraban qué decirle a Job.

La forma en que analizamos cómo habló y actuó Eliú nos hace percatarnos que era un hombre lleno del Espíritu de Dios. Que tenía visión para ver más allá y una firme convicción de que aunque ellos no entendieran, Dios perseguía un propósito superior haciendo sufrir a Job. Les trata de mostrar que la intención de Dios no era castigarlo, sino que se atrevió ha afirmar y confesar que Dios era mayor que el ser humano y que por lo tanto, nadie tiene ni tenía el derecho de pedirle explicaciones por las cosas que ocurren. Porque aunque muchas de las cosas que Dios hace o permite que sucedan son incomprensibles, podemos escucharlo, si prestamos atención a su voz.
Eliú se sentía con el corazón a punto de explotar, quería estallar intentando que Job y sus amigos se dieran cuenta de lo equivocados que estaban en ese momento y tratando de que vieran la situación desde otro ángulo. Él intentaba que observaran un panorama diferente en medio de aquel caos, quería que ellos pudieran apreciar la justicia de Dios y que Job no endureciera su corazón ante el consejo y la disciplina divina. Me parece que así como Jeremías, Eliú sentía arder una llama dentro de su corazón y más aún sentía el Espíritu de Dios hablándole a su corazón, mostrándole y enseñándole. Entonces toma ese coraje, esa autoridad y la canaliza de manera positiva. Él tenía que hablar palabras provenientes de aquella sabiduría celestial que el Espíritu Santo le estaba dando en ese momento, donde Dios lo estaba utilizando para hacerles entender a Job y a sus amigos, que aunque Job estuviera pasando por pruebas en el presente que al parecer no tenían lógica, iba a ser mayor el grado de recompensa si le era fiel a Dios y miraba las cosas no desde el plano de victima ni autoconmiseración, sino enfrentándolas.

Y nosotros como hijos de Dios, estamos llamados a no quedarnos callados aunque el mundo no nos comprenda y muchas veces nos llamen fanáticos. Tenemos que seguir proclamando que Cristo fue, es y seguirá siendo la mejor alternativa siempre. Necesitamos que esa pasión e inteligencia que provienen solamente de Dios y que le es otorgada a aquellos que realmente quieren buscarle y hacer la diferencia en medio del mundo en que viven. Necesitamos esa pasión, convicción, firmeza y seguridad que tal como a Eliú le hacían pensar, saber y confesar que tras la prueba había un propósito grandioso de Dios. Necesitamos tener y provocar ese impacto que hace que las personas puedan escucharnos y entender que hay un Dios capaz de cambiar cualquier situación por más difícil e imposible que parezca. Nuestras voces deben de ser un llamado a la conciencia de aquellos corazones endurecidos por el sufrimiento y las decepciones de la vida. Deben de tener esa convicción y calidez que puede ayudar a nuestros hermanos en la fe, amigos y familiares a ver una luz más allá de ese túnel que se ve y está muy oscuro.

Como dice Marcos Witt es una sus canciones: “si no lo hago yo entonces, ¿quién lo hará? Si no me levanto yo, ¿quién se levantará? Si no me atrevo a hablar, nunca conocerán que hay algo mejor. Si no lo hago entonces, ¿quién lo hará?” Cuando nos paramos en la brecha, cuando nos determinamos a ser un canal de bendición, cuando queremos ser esa sal y esa luz que alumbra aún en medio de las tinieblas, ¡no nos podemos callar! No podemos silenciar nuestras conciencias, el Espíritu Santo predomina y reina sobre nuestras vidas. Entonces no nos dejamos intimidar ni amedrentar por las fuerzas del mal, ni por teorías, ni por circunstancias, porque sabemos que mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo. Debemos entonces como Eliú, escuchar, guardar silencio, analizar, pensar, dejar que el Espíritu de Dios ministré nuestras vidas y bajo Su dirección y cobertura, entonces, armarnos de valor sin importar la edad ni la posición de la persona y hablar. Pero no hablar cualquier cosa, sino hablar el lenguaje espiritual y de fe, ese que proclama la soberanía y grandeza de nuestro Señor. Y una vez que abramos nuestra boca, nuestras palabras tienen que ser vivas, eficaces, ungidas, impactantes y poderosas no solo en el reino espiritual, si no también en el mundo físico.

Hoy más que nunca necesitamos personas como Eliú, que posean el carácter de Dios y su autoridad. Que se atrevan a declarar y corregir aquello que está mal. Que se vistan con la armadura de Dios y hagan proezas en Su nombre.
¡Amén!

♥Con el Corazón a Punto de Reventar♥


on el Corazón a Punto de Reventar
“…Porque estoy lleno de palabras, y me apremia el espíritu dentro de mí. De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos. Hablaré, pues, y respiraré; abriré mis labios, y responderé”.

(Job 32:18-20 Reina Valera)

“…Porque estoy lleno de palabras, pues fue derramado el Espíritu en mis entrañas. He aquí que mis entrañas están adoloridas, y no han sido abiertas; van a reventar como fruto del mes. Hablaré, y Él me dará alivio; abriré mis labios y responderé”.

(Job 32:18-20 Biblia Peshitta).

“…Palabras no me faltan; el espíritu que hay en mí me obliga a hablar. Estoy como vino embotellado, como vino en odre nuevo a punto de estallar. Tengo que hablar y desahogarme; tengo que abrir la boca y dar respuesta”.

(Job 32:18-20 Biblia Nueva Versión Internacional”).

Hablar de la vida de Job, es hablar de un hombre que realmente enfrentó pruebas muy dolorosas, grandes pérdidas y mucho dolor físico, emocional y espiritual. Job fue un hombre que fue expuesto y probado como el oro. Me atrevo a decir que sentía un dolor inmenso en su corazón pese a su fe en Dios. Fue una agonía tan grande la que vivió que me parece que en ocasiones sentía que su pecho estaba a punto reventar.

Pero en esta ocasión utilizaré estas palabras con las que Eliú desarrolla su primer discurso ante Job y sus tres amigos. Eliú era el más joven del grupo, por lo que actúo con respeto y esperando escuchar palabras de sabiduría de Job y sus amigos ante la prueba que Job estaba atravesando. Muchas veces por más que lo intentemos y queramos, no comprendemos ni tenemos las razones que explican el por qué hay tanto sufrimiento, sobretodo muchas veces a personas que son buenas y nos parecen justas.

Eliú fue este hombre que se atrevió a declarar y hasta cierto punto llevar a capítulo a Job y sus amigos. Registra la Biblia que él se llenó de enojo al ver que Job se justificaba y no a Dios ante sus amigos. Pero mucho más se enojó al ver que los tres amigos de Job no habían logrado refutar el punto de Job y sin embargo se habían atrevido a condenarlo y todavía más aún que ya no encontraban qué decirle a Job.

La forma en que analizamos cómo habló y actuó Eliú nos hace percatarnos que era un hombre lleno del Espíritu de Dios. Que tenía visión para ver más allá y una firme convicción de que aunque ellos no entendieran, Dios perseguía un propósito superior haciendo sufrir a Job. Les trata de mostrar que la intención de Dios no era castigarlo, sino que se atrevió ha afirmar y confesar que Dios era mayor que el ser humano y que por lo tanto, nadie tiene ni tenía el derecho de pedirle explicaciones por las cosas que ocurren. Porque aunque muchas de las cosas que Dios hace o permite que sucedan son incomprensibles, podemos escucharlo, si prestamos atención a su voz.
Eliú se sentía con el corazón a punto de explotar, quería estallar intentando que Job y sus amigos se dieran cuenta de lo equivocados que estaban en ese momento y tratando de que vieran la situación desde otro ángulo. Él intentaba que observaran un panorama diferente en medio de aquel caos, quería que ellos pudieran apreciar la justicia de Dios y que Job no endureciera su corazón ante el consejo y la disciplina divina. Me parece que así como Jeremías, Eliú sentía arder una llama dentro de su corazón y más aún sentía el Espíritu de Dios hablándole a su corazón, mostrándole y enseñándole. Entonces toma ese coraje, esa autoridad y la canaliza de manera positiva. Él tenía que hablar palabras provenientes de aquella sabiduría celestial que el Espíritu Santo le estaba dando en ese momento, donde Dios lo estaba utilizando para hacerles entender a Job y a sus amigos, que aunque Job estuviera pasando por pruebas en el presente que al parecer no tenían lógica, iba a ser mayor el grado de recompensa si le era fiel a Dios y miraba las cosas no desde el plano de victima ni autoconmiseración, sino enfrentándolas.

Y nosotros como hijos de Dios, estamos llamados a no quedarnos callados aunque el mundo no nos comprenda y muchas veces nos llamen fanáticos. Tenemos que seguir proclamando que Cristo fue, es y seguirá siendo la mejor alternativa siempre. Necesitamos que esa pasión e inteligencia que provienen solamente de Dios y que le es otorgada a aquellos que realmente quieren buscarle y hacer la diferencia en medio del mundo en que viven. Necesitamos esa pasión, convicción, firmeza y seguridad que tal como a Eliú le hacían pensar, saber y confesar que tras la prueba había un propósito grandioso de Dios. Necesitamos tener y provocar ese impacto que hace que las personas puedan escucharnos y entender que hay un Dios capaz de cambiar cualquier situación por más difícil e imposible que parezca. Nuestras voces deben de ser un llamado a la conciencia de aquellos corazones endurecidos por el sufrimiento y las decepciones de la vida. Deben de tener esa convicción y calidez que puede ayudar a nuestros hermanos en la fe, amigos y familiares a ver una luz más allá de ese túnel que se ve y está muy oscuro.

Como dice Marcos Witt es una sus canciones: “si no lo hago yo entonces, ¿quién lo hará? Si no me levanto yo, ¿quién se levantará? Si no me atrevo a hablar, nunca conocerán que hay algo mejor. Si no lo hago entonces, ¿quién lo hará?” Cuando nos paramos en la brecha, cuando nos determinamos a ser un canal de bendición, cuando queremos ser esa sal y esa luz que alumbra aún en medio de las tinieblas, ¡no nos podemos callar! No podemos silenciar nuestras conciencias, el Espíritu Santo predomina y reina sobre nuestras vidas. Entonces no nos dejamos intimidar ni amedrentar por las fuerzas del mal, ni por teorías, ni por circunstancias, porque sabemos que mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo. Debemos entonces como Eliú, escuchar, guardar silencio, analizar, pensar, dejar que el Espíritu de Dios ministré nuestras vidas y bajo Su dirección y cobertura, entonces, armarnos de valor sin importar la edad ni la posición de la persona y hablar. Pero no hablar cualquier cosa, sino hablar el lenguaje espiritual y de fe, ese que proclama la soberanía y grandeza de nuestro Señor. Y una vez que abramos nuestra boca, nuestras palabras tienen que ser vivas, eficaces, ungidas, impactantes y poderosas no solo en el reino espiritual, si no también en el mundo físico.

Hoy más que nunca necesitamos personas como Eliú, que posean el carácter de Dios y su autoridad. Que se atrevan a declarar y corregir aquello que está mal. Que se vistan con la armadura de Dios y hagan proezas en Su nombre.
¡Amén!

🩸Salmos 103:10-12🩸

  🩸 Salmos 103:10-12 🩸 Reina-Valera 1960 🩸 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuest...